El quinto día del roadtrip despertamos con una de las mejores vistas de todo el viaje.
Habíamos pasado la noche en el aparcamiento de las Tre Cime di Lavaredo y aunque suele hacer frío merece mucho la pena dormir allí.
El quinto día del roadtrip despertamos con una de las mejores vistas de todo el viaje.
Habíamos pasado la noche en el aparcamiento de las Tre Cime di Lavaredo y aunque suele hacer frío merece mucho la pena dormir allí.
Tras posponerlo el día anterior por el mal tiempo, este era uno de los días grandes del viaje, ya que por la mañana íbamos a recorrer el Lago di Braies y por la tarde las Tre Cime di Lavaredo.
Habíamos dormido con la furgo en el parking del Lago di Braies para levantarnos pronto (a las 5.30 nada menos!) e intentar disfrutar con tranquilidad de las primeras luces del día en el lago.
Por desgracia no es posible del todo, ya que incluso a esa hora hay gente, aunque tenemos que reconocer que no demasiada y podemos hacer fotos con calma.
Definitivamente el madrugón merece la pena, el lugar es espectacular y muy fotogénico, aunque sabemos por los compañeros de viajandonuestravida que alguna de las fotos más chulas son desde el embarcadero de madera. Como el acceso a esa hora está cerrado (abren de 9 a 19 horas para alquilar las barcas por 20 €/hora) decidimos meternos al agua para llegar a la plataforma delantera, evidentemente mojándonos más de lo esperado pero el resultado mereció la pena.