Sigüenza, enclavada en la Sierra Norte de la provincia de Guadalajara y catalogada como Conjunto histórico artístico desde 1964, se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos de Castilla La Mancha.
Fue habitada por celtíberos, que la bautizaron como Segontia o "la que domina el valle", romanos, visigodos y musulmanes hasta que en enero de 1124 el monje-guerrero Bernardo de Agén la reconquistó (el día de San Vicente, patrón de la ciudad desde entonces), convirtiéndose hasta el siglo XVIII en un señorío episcopal, lo que ha marcado su fisionomía.
Aunque tiene varias zonas diferenciadas (medieval, renacentistas, barroca y neoclásica) es sin duda su aspecto medieval por el que es más conocida, formando parte incluso de la Red de ciudades y villas medievales junto a otras como Laguardia o Jerez de los Caballeros.







