jueves, 23 de febrero de 2023

Qué ver en Sigüenza y alrededores

 

Sigüenza, enclavada en la Sierra Norte de la provincia de Guadalajara y catalogada como Conjunto histórico artístico desde 1964, se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos de Castilla La Mancha.

Fue habitada por celtíberos, que la bautizaron como Segontia o "la que domina el valle", romanos, visigodos y musulmanes hasta que en enero de 1124 el monje-guerrero Bernardo de Agén la reconquistó (el día de San Vicente, patrón de la ciudad desde entonces), convirtiéndose hasta el siglo XVIII en un señorío episcopal, lo que ha marcado su fisionomía.


Aunque tiene varias zonas diferenciadas (medieval, renacentistas, barroca y neoclásica) es sin duda su aspecto medieval por el que es más conocida, formando parte incluso de la Red de ciudades y villas medievales junto a otras como Laguardia o Jerez de los Caballeros.

miércoles, 21 de diciembre de 2022

7 Hayedos en la Montaña leonesa


La zona norte de León alberga numerosísimos atractivos y uno de ellos son sus bosques, en muchos casos en un estado casi salvaje donde lo raro es encontrar a alguien durante toda la ruta, lo que le da un encanto extra a su ya de por sí extraordinaria belleza.

Muchos de estos bosques son hayedos o robledales que en otoño alcanzan su máximo esplendor y queremos compartir algunos de los que hemos visitado este año y que nos han dejado literalmente con la boca abierta pese a no haberlos encontrado en su momento culmen.


1. Hayedo de Argovejo

A pocos kilómetros de Riaño, es probablemente el hayedo más famoso de la zona y su fama es bien merecida porque es espectacular. 


Desde la localidad que le da nombre podemos dar un agradable paseo junto al río y cruzando un paso entre imponentes piedras adentrarnos en el frondoso bosque de hayas, algunas de tamaño considerable.

domingo, 13 de diciembre de 2020

Día 6 Dolomitas (09/07): Glaciar de la Marmolada, Passos Fedaia y Sella y Val Gardena

 

Despertamos a las afueras de Selva di Cadore, donde habíamos pasado la noche en un hotel aprovechando para descansar. 



Nuestro primer objetivo del día era subir a la Marmolada y llegamos allí entorno a las 11. Ya casi llegando pasamos junto a Serrai di Sottoguda, un cañón de unos 2 km de largo que podemos recorrer caminando con atractivos como una ermita y una cascada que en verano no lleva mucho agua pero en invierno se congela.



Un poco más adelante está la estación de Malga Ciapela, donde tenemos que coger el teleférico para subir a la Marmolada. Junto a ella hay un parking gratuito aunque cuando llegamos como era un poco tarde estaba bastante lleno. Dentro de la estación están las taquillas y hay baños.

Encontramos dos opciones para subir: llegar hasta arriba por 30 € ida y vuelta o la opción más económica por 24 € que llega a una estación intermedia. Nosotros escogimos la primera ya que queríamos disfrutar del glaciar y las vistas.

Para llegar arriba desde los 1.450 metros a los que nos encontramos hay que cambiar en 2 ocasiones de teleférico: el primero obligatorio para todos en la estación de Antermoja (a 2.350 m) y en el segundo es en el que se llega a Serauta (2.950 m) y según lo que hayas pagado sigues o te quedas.