El último día de nuestro viaje fue de regreso a Viena desde Zakopane para al día siguiente coger el avión de vuelta a mediodía, pero aprovechamos para hacerlo por la parte oeste del país y visitar algunos lugares de interés que nos pillaban de paso.
El primero de ellos era el Castillo de Orava, aunque de camino pasamos por la localidad de Chocholów, todavía en tierras polacas que, aunque famosa por sus aguas termales, a nosotros nos llamó la atención por sus impresionantes casas de madera al estilo polaco.