domingo, 11 de diciembre de 2016

Suiza - Datos prácticos


Algunos datos básicos sobre Suiza

Suiza (Confederación Suiza oficialmente), situada en el corazón de Europa, tiene una extensión de 41.300 kilómetros cuadrados y una población del orden de 8 millones de habitantes. Se divide en 26 estados o cantones, con 6 de ellos divididos en medios cantones, encontrándose en Berna su capital federal. Cada cantón tiene una constitución y legislación propias, además de autonomía financiera. Se creó como Estado el 1 de agosto de 1291, celebrándose este día su fiesta nacional.



Comparte frontera con otros 5 países (Alemania, Francia, Italia, Austria y Liechtenstein), razón por la cual pese a su reducido tamaño se hablan en ella 4 lenguas oficiales distintas según la zona en la que nos encontremos: el alemán predominante, en norte, este y centro, el francés en el oeste, el italiano en el sur y el romanche empleado únicamente por una minoría de habitantes de los Grisones.

Suiza es uno de los países más ricos del mundo y es famosa por su carácter neutral, no habiendo entrado en ningún conflicto internacional desde 1815, si bien cuenta con ejercito propio e incluso servicio militar obligatorio. En ella se sitúan numerosas sedes de organismos internacionales como la ONU, la OMS, Cruz Roja o el COI.

Aunque no hay establecida ninguna religión oficial la población se divide principalmente entre católicos y protestantes.


Transporte


Al viajar con la furgoneta en esta ocasión no necesitamos coger aviones ni transporte público pero la red suiza de comunicaciones, en especial la de ferrocarril, es bastante completa y de calidad.





Si se quiere llegar hasta el país helvético en avión hay varias opciones dentro de las aerolíneas low cost: Easyjet cuenta con vuelos a Basilea y Ginebra desde distintas ciudades españolas mientras que Vueling, además de con estas 2, tiene conexión con Zürich. Por desgracia Ryanair no conecta España con ninguna ciudad suiza, aunque los destinos de Milán Bergamo o Memmingen están relativamente cerca del país.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Días 12 y 13 Viaje a Suiza (12 y 13/07): Cervinia, Col du Petit Saint Bernard y vuelta a casa


Tal y como esperábamos, el día amaneció igual de cubierto que la jornada anterior. Pudimos desayunar y recoger sin mucho problema pero a medida que subíamos hacia Cervinia, nuestra primera parada, la cosa se iba complicando y no hacía presagiar nada bueno.


Sin embargo tuvimos suerte, ya que al menos nos dio tiempo a dar un pequeño paseo por el pequeño pueblo/estación de Breuil-Cervinia. Aparcamos en un aparcamiento grande gratuito que hay antes de entrar al pueblo a mano izquierda.




Desde allí ya veíamos la nieve pese al mal tiempo, intuyendo los impresionantes glaciares que unos días antes veíamos desde lo alto del Klein Matterhorn. No en vano, el dominio esquiable de esta zona es impresionante, conectándose al de Zermatt y con una pista de 22 km de larga desde el punto más alto de Plateau Rosa hasta Valtournenche.


domingo, 27 de noviembre de 2016

11ª noche Viaje Suiza: furgoperfecto en el valle de Aosta


La improvisación en los últimos días del viaje nos traían como consecuencia no tener referencias de lugares donde pasar la noche. Bajando el Col du Grand-Saint-Bernard pasamos por algún pueblo pequeño que nos habría podido valer, pero no pensábamos que después nos costaría tanto encontrar un lugar aceptable. Tras llegar a Aosta y dar varias vueltas por los alrededores buscando posibles opciones, decidimos ir a lo seguro consultando la fuente en la que cada vez teníamos más confianza ya que hasta el momento no nos había fallado: el mapa de lugares furgoperfectos.

Nos conectamos a internet y tras una rápida búsqueda nos decantamos por el área de Castillo de Fénis. Se trata de un aparcamiento en el lateral de un cementerio, pero la presencia de otras caravanas o furgonetas nos dio confianza y está en una zona muy tranquila junto al río Dora Baltea (coordenadas: 45º44'22"N 7º29'08"E).




El área, que recibe su nombre del castillo del pueblo al que pertenece, tiene sumidero de aguas negras y fuente para coger agua. Pese a que el día seguía bastante oscuro pudimos cenar fuera sin mojarnos y acercarnos a ver el río.






Aunque claramente no se trata de un lugar paradisíaco, después de las vueltas que habíamos dado a nosotros nos quedó un buen recuerdo, estuvimos a gusto y pasamos una noche bastante tranquila.