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jueves, 16 de febrero de 2017
Escapada invernal al Valle de Benasque (6 - 9 Febrero)
Este año nuestra ya tradicional escapada invernal se estaba retrasando, al principio por falta de nieve y luego por tema laboral, así que cuando conseguimos unos días libres en Febrero no nos lo pensamos. El destino también estaba más o menos claro, el valle de Benasque nos encanta y yo tenía muchas ganas de ir a esquiar a la estación de Cerler.
Con las fechas y el destino decidido sólo nos quedaba reservar alojamiento, ya que en invierno la furgo la dejamos descansar porque al ser pequeña hay que hacer parte de la vida fuera y como anochece tan pronto y es más probable que haga mal tiempo se complica todo bastante.
Valoramos seriamente la opción de los packs que ofrece la estación en su web, ya que ofertaban forfaits para 3 días más estancia en alojamiento y desayuno en el Hospital de Benasque por 300 €.
Sin embargo al final lo descartamos ya que el acceso a los Llanos del Hospital suele ser complicado y en ocasiones la carretera permanece cortada varios días dejando a gente allí atrapada, como por desgracia pasó la semana que fuimos.
Finalmente nos quedamos en Casa Pichuana en Benasque. Reservamos a través de Booking un estudio para 2 personas ya que podíamos modificar o cancelar gratuitamente la reserva hasta 5 días antes. De hecho lo utilizamos para entrar un día más tarde ya que la previsión del tiempo para el primer día era bastante mala. Está situado dentro del casco urbano pero muy cerca de la carretera principal. El precio final fue de 174 € por 3 noches.
El estudio que alquilamos era bastante pequeño pero suficiente para una pareja. Cuenta con una estancia principal donde se encuentran las 2 camas, un armario, un par de mesas y la cocina. Además dispone de guardaesquís en la planta baja del edificio y las sábanas y toallas están incluidas.
Ubicación:
22440 Benasque, Huesca, España
jueves, 31 de marzo de 2016
Escapada invernal a Baqueira - Beret
A pesar de que este invierno la nieve ha llegado bastante tarde, a finales del mes de enero hicimos una escapada de 4 días al Valle de Arán para esquiar y, si se podía, estrenar las raquetas que teníamos guardadas esperando su momento desde finales del año pasado.
El jueves 28 llegamos alrededor de las ocho de la tarde al hotel donde nos íbamos a alojar las 3 primeras noche y donde habíamos quedado con mis padres y varios amigos. Tardamos algo más de 4 horas en coche desde donde vivimos ahora, Santa Coloma de Farners, por autovía y nacional. El hotel es el Casa Estampa, en la localidad de Escunhau, a 3 kilómetros de Vielha en dirección a la estación de Baqueira y a 11 de ésta. La verdad es que el hotel está muy bien, es muy bonito, de piedra, madera y pizarra como las casas típicas del valle. Para llegar hay que atravesar el pueblo ya que se encuentra en la parte alta, está bien señalizado aunque hay que pasar por alguna calle bastante estrecha. Para aparcar no hay ningún problema ya que en la parte trasera hay una explanada enorme con espacio para muchos coches.
Cuenta con varias zonas comunes, como un acogedor salón, un pequeño gimnasio, jacuzzi y piscina y hay wifi gratuito disponible para clientes.
Además tiene restaurante, por lo que se puede contratar régimen de media pensión como hicimos nosotros. No es demasiado grande, pero eso lo hace más acogedor y la comida está bastante bien, tanto sabor como cantidad. Las cenas para los clientes del hotel se sirven hasta las 21.30 y el sistema es similar al de otros alojamientos de este tipo, durante el desayuno te informan del menú para esa noche y hay que dejar elegidos un primero y un segundo de entre 3 opciones de cada.
En la entrada del restaurante hay además un curioso rincón con chimenea y mecedoras, perfecto para tomar algo antes o después de la cena.
El desayuno se sirve en otra estancia del hotel y es buffet libre. A nosotros nos gustó mucho porque había bastante donde elegir, con dulce y salado, distintos sabores de zumos, café y té a escoger y estaba todo muy bueno.
Hay habitaciones de distintos tamaños y todas tienen baño con bañera en su interior. Nosotros ocupamos una doble (se puede elegir una o dos camas si hay disponibilidad) y era sencilla pero acogedora y estaba todo muy limpio. Otros amigos del grupo estuvieron en una triple y les encantó, era en dos niveles, con dos camas en la parte baja y otra en la superior, donde había además otro baño y televisión propios. La reserva de todas las habitaciones del grupo la hicimos con Booking y pagamos por 3 noches 347 € por habitación doble en media pensión (las bebidas no estaban incluidas en las cenas y nos las añadieron a la cuenta final). Sólo alojamiento y desayuno eran por 218 € cada habitación doble.
Todos llevábamos equipo excepto José que lo tenía que alquilar. Lo miramos en internet antes de ir y al final cogió el equipo completo en Skiclass por 45 € los 3 días. Como si realizas un cursillo con ellos y pagas por adelantado te hacen el 20 % de descuento y él iba a hacer uno, era el que mejor salía de precio de los que vimos. Los cursillos de grupo son 3 horas al día, de 10 a 13 horas, mínimo 2 días y máximo 6 alumnos por profesor. El precio para adultos es de 40 € por día.
La tienda está en la calle Pieda 3 (antigua Calle Sobernedo), en una transversal que hay frente al gran aparcamiento cercano al hospital. Abren todos los días de 8 de la mañana a 9 de la noche, por lo que no hay problemas para recoger o devolver el material.
Por desgracia, aunque el equipo estaba bastante bien, las clases no le gustaron demasiado, como suele ocurrir en estas cosas depende mucho del profesor y el grupo que te toque y en este caso aunque no eran más de 6, iban bastante lentos porque había gente con menos nivel y tampoco aprendió demasiado.
Nosotros nos quedábamos en el valle hasta el lunes pero el resto del grupo se marchaba de vuelta a casa el domingo. Como el tiempo era horrible, dejamos de esquiar pronto y antes de irse comimos todos en la Pizzeria Mandronius, que hace esquina junto a la explanada del aparcamiento y es bastante grande, con dos plantas, y tiene una carta muy amplia, con pizzas, bocadillos, platos combinados y platos de cocina tradicional. Se come bien y no es caro así que para estos casos es una buena opción.
Esa noche cambiamos de alojamiento y nos hospedamos en el Aparthotel Nou Vielha, junto a la N-230, cerca del Mercadona. Como el quedarnos hasta el lunes dependía de la previsión del tiempo, lo reservamos en Booking con opción de cancelación gratuita hasta unos días antes de la fecha de entrada. Además el precio era muy bueno y no tenían mala pinta así que nuestros bolsillos nos lo agradecerían.
La entrada a los apartamentos es de 16 a 20.30, antes no está abierta la recepción. Disponen de apartamentos para 2, 3 y 4 personas y una de las cosas a destacar es que admiten mascotas gratuitamente. Nosotros estuvimos en un apartamento para 2 que constaba de salón - comedor - cocina con los utensilios necesarios para cocinar, una habitación con cama de matrimonio y un baño con ducha. Estaba bastante limpio aunque menos nuevo de lo que se veía en las fotos. Además la ducha era con cortina y no tenía plato, era sobre el propio suelo del baño que en esa esquina estaba inclinado para recoger el agua, lo que resulta un poco incómodo ya que se moja todo bastante. Aún así, recomendable en relación calidad/precio. Quizá lo peor era que se oían bastante los ruidos de fuera, tanto del pasillo como de la calle, aunque esto último también podía deberse a que estábamos en el primer piso. En la planta baja del edificio se encuentra la cervecería Aranburguer que es de los mismos dueños. Disponen de parking cubierto pero su precio es de 9 € al día. De todas formas no hay problemas para encontrar aparcamiento gratis en los alrededores.
Cuentan además con un gran salón común con televisiones y sofás y otro punto a destacar es que disponen de 2 cuartos con calefacción en el parking, con taquillas individuales para guardar los esquís.
El lunes amaneció un día espléndido y tras recoger todos nuestros bártulos del apartamento pusimos rumbo a Beret, donde íbamos a dar un paseo con las raquetas. Habíamos cogido en la recepción del Aparthotel un mapa con rutas de esquí de travesía y raquetas por el valle donde venían bastantes opciones. No había mucha nieve y la que había estaba en cotas bastantes altas, pero nuestra experiencia era escasa y no queríamos complicarnos mucho, por lo que se nos limitaban las opciones. Al final nos decantamos por una apuesta sencilla pero segura como es el paseo hasta el Santuario de Montgarri, con ida por uno de los márgenes del río Noguera Pallaresa y vuelta por el otro.


La mayor parte del camino por este lado es entre prados y sólo un pequeño tramo se hace entre árboles. Sin embargo, éstos nos dejan bonitas estampas no sólo con nevadas recientes sino también cuando ésta escasea.
Por el camino encontramos alguna pareja y un grupos de franceses que disfrutan del día primaveral como nosotros para hacer rutas por la zona. Desde hace unos años también se pueden alquilar trineos tirados por caballos para dar un paseo sobre el manto de nieve entre diciembre y marzo/abril.
Cruzamos varios arroyos y torrentes como el Arriu de Barlongueta, el de Parros o el de Horcalh.
Junto a este último encontramos la borda de Es Cabau, un edificio rehabilitado de propiedad particular, bastante grande y en un entorno incomparable. Desde allí el GR-211 comienza a ascender al puerto de Orla, aunque nosotros seguimos su variante descendente hacia Montgarri.

Poco después, tras casi 5 kilómetros de recorrido y unas 2 horas de caminata, vemos a lo lejos nuestro destino, Montgarri, a 1650 metros de altitud.
El recinto del santuario albergaba, además de la iglesia, un hostal, una rectoría y pajares, y era utilizado tanto por ganaderos como contrabandistas o fugitivos.
Dentro del recinto, el edificio rehabilitado de la rectoría acoge actualmente el Refugio Amics de Montgarri, en el que se puede dormir por 22 € por persona o disfrutar de una suculenta comida (mejor llamar antes para reservar).
Tras descansar un poco y ver el austero santuario por dentro, iniciamos el regreso, que hacemos por el otro margen del río Noguera Pallaresa. Para ello cruzamos por el puente dera Glèisa que hay frente al recinto del santuario y subimos unos 10 minutos por la empinada pendiente que va entre árboles hasta alcanzar la pista que nos devuelve al Pla de Beret, junto a una explanada que hace las veces de aparcamiento para los 4x4 que vienen hasta aquí en verano. También se puede seguir junto al río aproximadamente 1 km y tras superar las antiguas casas que formaban el pueblo de Montgarri se alcanza la pista en su punto más bajo.
Esta pista, que discurre entre pinos negros y abetos, está muy transitada en invierno por las motos de nieve y los trineos de perros que se pueden alquilar en Beret para ir hasta el refugio. Nosotros de hecho nos cruzamos con un grupo de turistas con las motos de nieve poco antes de la hora de comer.
Respecto a las raquetas, al ser una actividad invernal conviene no olvidar la ropa de abrigo, guantes y gorro, así como las gafas de sol para protegernos de éste, bastante más dañino de lo habitual por estar a mucha altitud y por el alto poder reflectante de la nieve. Además son recomendables los bastones para ayudarnos a caminar y las polainas para evitar que la nieve nos entre por debajo de los pantalones. Y por supuesto, como en cualquier ruta, agua, comida y mapa o GPS.

Las raquetas se pueden alquilar en la mayoría de tiendas de alquiler de esquí y en centros de actividades de aventura. Su precio suele rondar los 12 € por persona y día.
Desde los claros de la pista alcanzamos a ver cumbres del otro lado del río, como el Tuc deth Miei o el Tuc de Parros, de más de 2000 metros.
El recorrido circular como el que hicimos nosotros son casi 11 kilómetros en total con unos 300 metros de desnivel acumulado y se hace tranquilamente en unas 4 horas.
Cerca de las 3 de la tarde llegamos al coche y nos despedimos de las montañas nevadas y de este paisaje que nos tiene enamorados. La ruta es sencilla y muy bonita, apta para todos los públicos y la única pega que tiene es que te quedas con ganas de más.
sábado, 14 de febrero de 2015
Esquí en Formigal
Hace un par de semanas pudimos disfrutar de unos días de esquí en la estación de Formigal. No íbamos muy convencidos de si el tiempo nos iba a respetar, ya que la predicción daba un poco de todo, pero al final tuvimos bastante suerte y, pese a algún rato con bastante viento y algunas zonas algo escasas de nieve, pudimos disfrutar mucho de la estación.
Como alojamiento reservamos hace algo más de un mes un apartamento para 2 personas en Apartamentos Blasco en Tramacastilla de Tena a través de Booking. Este pequeño pueblo se encuentra a unos 15 km de la estación, a poca distancia del embalse de Búbal y la reserva era con cancelación gratuita hasta 10 días antes y un precio de 300 € por 5 noches. Y la verdad es que fue una gran elección.
Los apartamentos están muy nuevos, son bastante amplios y con decoración rústica. Los tienen de 1, 2 y hasta 3 habitaciones y cuentan con un parking privado por lo que aparcar no es ningún problema. En la planta baja está el bar-restaurante del mismo nombre, donde cenamos la última noche y pudimos degustar unas riquísimas migas de pastor. Y lo mejor, la atención recibida, nos enseñaron el apartamento al llegar, se ofrecieron a ayudarnos con las maletas y nos llamaron por teléfono a mitad de semana para confirmar la fecha de salida y que todo estaba a nuestro gusto. De poner alguna pega sería que no había secador de pelo, aunque es cierto que no suele haber y fue fallo mío no llevarlo, y además con lo majos que eran los dueños probablemente de habérselo pedido nos hubiesen dejado uno.
El apartamento en el que nos quedábamos estaba en la segunda planta, no hay ascensor pero tienen guarda esquís en la planta baja para dejar todo el material. Al ser el de 2 personas está dividido en 3 estancias: una habitación con cama de matrimonio, un baño con ducha y el salón - comedor - cocina.
Hay balcón tanto en la habitación como en el salón, y dispone de menaje y todo tipo de utensilios de cocina: exprimidor, microondas, tostador, lavadora... aunque no tiene congelador, ya que la nevera es pequeña. También había botecitos de champú y gel en el baño.
La calefacción se puede regular a gusto de cada uno, hay un termostato en el salón. Los apartamentos están muy bien si se busca algo económico donde poder hacerse uno mismo las cenas y con el extra de que en caso de mal tiempo no estás limitado a la habitación de un hotel.
La estación de esquí recibe el nombre en la actualidad de Aramón Formigal - Panticosa, ya que el forfait es válido para ambas (aunque se puede coger sólo para Panticosa) y hay autobuses gratuitos que las conectan durante todo el día. Entre las dos suman 176 km esquiables, con cotas entre 1145 y 2250 m de altitud. Nosotros estuvimos sólo en Formigal y está bien para aprender, aunque lo que más tiene son pistas rojas y negras, por lo que se disfruta más si se tiene algo de experiencia.
En nuestro caso tuvimos además el problema del viento que se había llevado casi toda la nieve y que estuvo soplando bastante fuerte casi todos los días, especialmente en la zona de Sextas que es la principal por ser la más próxima al pueblo - urbanización de Formigal.
Nuestra idea era esquiar de lunes a jueves y el viernes hacer una ruta de raquetas, pero esto último no pudo ser ya que el jueves a mediodía comenzó a nevar y el viernes era imposible hacer nada entre el viento, la nieve y la mala visibilidad. Sin embargo tuvimos suerte de poder aprovechar el resto de la semana.
Habíamos cogido por internet los forfaits, la clase de esquí para José y reservado el alquiler del material.
La clase de esquí la cogimos con la escuela de Formigal en Anayet, que es la zona intermedia de la estación, y el precio fue de 95 € por 4 días, 3 h cada día. El grupo era de 6 personas y la profesora era muy maja, así que José quedó contento ya que pudieron practicar bastante e incluso les dijeron que habían subido 2 niveles a lo largo de la semana.
Los forfaits salen más baratos comprándolos por internet previamente. A nosotros nos costaron los 4 días para 2 personas con seguro incluido 275,60 € con un 10 % de descuento, y se recogen en las taquillas de la estación una vez estás allí. Por cada forfait cobran una fianza de 3 € en el momento de entregarlo que se puede recuperar en una especie de cajeros que hay junto a las taquillas cuando se deja de usar. También es posible recargarlo, tanto en taquilla como por internet, si se va a acudir a la estación en más ocasiones.
El material lo reservamos en Intersport Masonet, a la entrada de Formigal, ya que cogiéndolo por la web hacían un descuento del 15 %. Alquilamos un equipo completo de esquí básico para José y esquís medios para mi, ya que las botas ya las tenía. Nos salió todo por 124,45 € los 4 días y se paga allí al recoger el material. La única pega es que entre semana abren a las 9, por lo que conviene estar a primera hora el día que se recoge el equipo si se se tiene clase de esquí a las 10 para llegar con tiempo.
Respecto a la estación hay varios lugares curiosos donde comer algo, como el iglú que se encuentra en la zona de Izas y donde se puede degustar sushi...
... o la cabaña La Glera en la zona de Portalet, donde se puede cenar chuletón previa reserva, disfrutando de las vistas y llegando hasta allí con la ayuda de una máquina pisanieves o ratrack.
Una de estas máquinas es la única forma de acceder a una pista roja (Pipos) y varias negras en la zona de Portalet. Para llegar hasta ella se debe coger la silla de Espelunciecha, junto al parking de Portalet.
Una vez arriba, se sigue un pequeño itinerario bajando hacia la pista azul de Rinconada a mano derecha (está señalizado), con el que se llega hasta una caseta a los pies del pico Anayet desde donde parte la ratrack.
La ratrack es simplemente una máquina pisanieves con dos filas de perchas en la parte trasera que permiten ser arrastrados de forma sencilla.
Desde donde nos deja las vistas son espectaculares...

En realidad, con las cotas que alcanza la estación, son varios los puntos desde donde se puede disfrutar de panorámicas impresionantes, como esta junto a la llegada de la silla de Anayet, que cuenta con un mirador en el que se señalan los picos más importantes de los alrededores.
O este otro, en la zona superior del telesquí de Lanuza, desde donde se divisa a un lado el valle colindante, unas veces despejado y otras envuelto en un mar de nubes...
... y al otro el propio valle de Izas con Formigal al fondo.
Otro de los protagonistas indiscutibles de la zona, visible desde varios puntos de la estación, es el pico Midi D'Ossau, de casi 2900 metros de altitud y fácilmente reconocible por su curiosa forma piramidal y un espacio que lo divide en dos.
La escasez de nieve, debida en parte al fuerte viento que incluso llevó a cerrar algunos días la zona de Panticosa, cambió por completo a finales de semana. El viernes amaneció nevando, con todo blanco salvo la carretera y con muy mala visibilidad, por lo que aunque con pena de no poder hacer la salida con raquetas, emprendimos satisfechos el camino de vuelta a casa, con ganas de disfrutar de la próxima experiencia blanca.
Como valoración personal creo que se trata de una gran estación en un entorno espectacular, pero con algunas cosas que mejorar. De las 3 grandes estaciones de esquí españolas, Sierra Nevada, Formigal y Baqueira-Beret, sólo puedo comparar las dos últimas ya que en la primera no he estado aún, es una asignatura pendiente, pero puedo decir que me quedo casi sin dudas con Baqueira. Si bien Formigal tiene como punto a su favor la proximidad entre las distintas zonas, le falla el hecho de que la conexión en su punto medio a través de la silla Collado suele cerrarse con condiciones meteorológicas adversas. Aunque disponen de un sistema de autobuses gratuito que conecta entre sí todas las zonas para solventar situaciones como esta, no deja de ser un imprevisto que hay que asumir.
Además cabría mejorar la señalización de las pistas y quizá no ser tan optimistas en cuanto al estado de las mismas, ya que durante los días que estuvimos allí alguna de las pistas que figuraba como abierta tenía zonas sin apenas nieve que dificultaban el descenso con tranquilidad.
En cuanto al precio, la diferencia, pese a lo que se podría esperar, no es muy significativa. El forfait saldría unos 25 euros más por persona en Baqueira-Beret para 4 días, mientras que en alojamiento hay precios similares o incluso se puede llegar a encontrar más oferta en precios económicos en el Valle de Arán.
Queda pues a gusto del consumidor. Como se suele decir, si es posible, pruebe, compare y quédese con lo mejor.
Como alojamiento reservamos hace algo más de un mes un apartamento para 2 personas en Apartamentos Blasco en Tramacastilla de Tena a través de Booking. Este pequeño pueblo se encuentra a unos 15 km de la estación, a poca distancia del embalse de Búbal y la reserva era con cancelación gratuita hasta 10 días antes y un precio de 300 € por 5 noches. Y la verdad es que fue una gran elección.
Los apartamentos están muy nuevos, son bastante amplios y con decoración rústica. Los tienen de 1, 2 y hasta 3 habitaciones y cuentan con un parking privado por lo que aparcar no es ningún problema. En la planta baja está el bar-restaurante del mismo nombre, donde cenamos la última noche y pudimos degustar unas riquísimas migas de pastor. Y lo mejor, la atención recibida, nos enseñaron el apartamento al llegar, se ofrecieron a ayudarnos con las maletas y nos llamaron por teléfono a mitad de semana para confirmar la fecha de salida y que todo estaba a nuestro gusto. De poner alguna pega sería que no había secador de pelo, aunque es cierto que no suele haber y fue fallo mío no llevarlo, y además con lo majos que eran los dueños probablemente de habérselo pedido nos hubiesen dejado uno.
Los apartamentos se encuentran además en el centro del pueblo, de hecho desde el nuestro se veía el ayuntamiento...
El apartamento en el que nos quedábamos estaba en la segunda planta, no hay ascensor pero tienen guarda esquís en la planta baja para dejar todo el material. Al ser el de 2 personas está dividido en 3 estancias: una habitación con cama de matrimonio, un baño con ducha y el salón - comedor - cocina.
Hay balcón tanto en la habitación como en el salón, y dispone de menaje y todo tipo de utensilios de cocina: exprimidor, microondas, tostador, lavadora... aunque no tiene congelador, ya que la nevera es pequeña. También había botecitos de champú y gel en el baño.
La calefacción se puede regular a gusto de cada uno, hay un termostato en el salón. Los apartamentos están muy bien si se busca algo económico donde poder hacerse uno mismo las cenas y con el extra de que en caso de mal tiempo no estás limitado a la habitación de un hotel.
La estación de esquí recibe el nombre en la actualidad de Aramón Formigal - Panticosa, ya que el forfait es válido para ambas (aunque se puede coger sólo para Panticosa) y hay autobuses gratuitos que las conectan durante todo el día. Entre las dos suman 176 km esquiables, con cotas entre 1145 y 2250 m de altitud. Nosotros estuvimos sólo en Formigal y está bien para aprender, aunque lo que más tiene son pistas rojas y negras, por lo que se disfruta más si se tiene algo de experiencia.
En nuestro caso tuvimos además el problema del viento que se había llevado casi toda la nieve y que estuvo soplando bastante fuerte casi todos los días, especialmente en la zona de Sextas que es la principal por ser la más próxima al pueblo - urbanización de Formigal.
Nuestra idea era esquiar de lunes a jueves y el viernes hacer una ruta de raquetas, pero esto último no pudo ser ya que el jueves a mediodía comenzó a nevar y el viernes era imposible hacer nada entre el viento, la nieve y la mala visibilidad. Sin embargo tuvimos suerte de poder aprovechar el resto de la semana.
Habíamos cogido por internet los forfaits, la clase de esquí para José y reservado el alquiler del material.
La clase de esquí la cogimos con la escuela de Formigal en Anayet, que es la zona intermedia de la estación, y el precio fue de 95 € por 4 días, 3 h cada día. El grupo era de 6 personas y la profesora era muy maja, así que José quedó contento ya que pudieron practicar bastante e incluso les dijeron que habían subido 2 niveles a lo largo de la semana.
Los forfaits salen más baratos comprándolos por internet previamente. A nosotros nos costaron los 4 días para 2 personas con seguro incluido 275,60 € con un 10 % de descuento, y se recogen en las taquillas de la estación una vez estás allí. Por cada forfait cobran una fianza de 3 € en el momento de entregarlo que se puede recuperar en una especie de cajeros que hay junto a las taquillas cuando se deja de usar. También es posible recargarlo, tanto en taquilla como por internet, si se va a acudir a la estación en más ocasiones.El material lo reservamos en Intersport Masonet, a la entrada de Formigal, ya que cogiéndolo por la web hacían un descuento del 15 %. Alquilamos un equipo completo de esquí básico para José y esquís medios para mi, ya que las botas ya las tenía. Nos salió todo por 124,45 € los 4 días y se paga allí al recoger el material. La única pega es que entre semana abren a las 9, por lo que conviene estar a primera hora el día que se recoge el equipo si se se tiene clase de esquí a las 10 para llegar con tiempo.
... o la cabaña La Glera en la zona de Portalet, donde se puede cenar chuletón previa reserva, disfrutando de las vistas y llegando hasta allí con la ayuda de una máquina pisanieves o ratrack.
Una de estas máquinas es la única forma de acceder a una pista roja (Pipos) y varias negras en la zona de Portalet. Para llegar hasta ella se debe coger la silla de Espelunciecha, junto al parking de Portalet.
Una vez arriba, se sigue un pequeño itinerario bajando hacia la pista azul de Rinconada a mano derecha (está señalizado), con el que se llega hasta una caseta a los pies del pico Anayet desde donde parte la ratrack.
La ratrack es simplemente una máquina pisanieves con dos filas de perchas en la parte trasera que permiten ser arrastrados de forma sencilla.
Desde donde nos deja las vistas son espectaculares...

En realidad, con las cotas que alcanza la estación, son varios los puntos desde donde se puede disfrutar de panorámicas impresionantes, como esta junto a la llegada de la silla de Anayet, que cuenta con un mirador en el que se señalan los picos más importantes de los alrededores.
... y al otro el propio valle de Izas con Formigal al fondo.
Otro de los protagonistas indiscutibles de la zona, visible desde varios puntos de la estación, es el pico Midi D'Ossau, de casi 2900 metros de altitud y fácilmente reconocible por su curiosa forma piramidal y un espacio que lo divide en dos.
Además cabría mejorar la señalización de las pistas y quizá no ser tan optimistas en cuanto al estado de las mismas, ya que durante los días que estuvimos allí alguna de las pistas que figuraba como abierta tenía zonas sin apenas nieve que dificultaban el descenso con tranquilidad.
En cuanto al precio, la diferencia, pese a lo que se podría esperar, no es muy significativa. El forfait saldría unos 25 euros más por persona en Baqueira-Beret para 4 días, mientras que en alojamiento hay precios similares o incluso se puede llegar a encontrar más oferta en precios económicos en el Valle de Arán.
Queda pues a gusto del consumidor. Como se suele decir, si es posible, pruebe, compare y quédese con lo mejor.
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Formigal, Huesca, España
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