Mostrando entradas con la etiqueta autocaravana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autocaravana. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de agosto de 2018

Alaska 2017 - Información práctica


Algunos datos básicos sobre Alaska


Alaska se extiende a lo largo del Círculo Polar Ártico entre los océanos Ártico y Pacífico, separado de Rusia por el estrecho de Bering y limitando con Canadá al Este. Con 1,5 millones de kilómetros cuadrados y alrededor de 650.000 habitantes es el mayor de los Estados de EEUU y el de menor densidad demográfica. De hecho, casi la mitad de los habitantes de todo el Estado viven en Anchorage y el resto se reparten entre Fairbanks, el sureste, el valle Mat-Su y la península de Kenai.




Es también el Estado más "salvaje" repleto de glaciares, cadenas montañosas, archipiélagos, enormes valles fluviales y multitud de Parques Nacionales.

Históricamente su economía se basó en los sectores maderero, pesquero y minero, pero el descubrimiento de petróleo en Prudhoe Bay lo cambió todo en la década de 1960, aunque la pesca comercial y la conservera de pescado siguen siendo rentables, basadas principalmente en el salmón salvaje. A esto hay que añadir los yacimientos de zinc y oro, el turismo y las agencias gubernamentales como importantes sectores de empleo.

Por su escasa población tan sólo cuentan con 2 representantes en el Senado de EEUU y con 1 en el Congreso. A diferencia del resto de Estados no está dividido en condados sino en villas y municipios. Aproximadamente el 16 % de la población es de ascendencia indígena y la mayoría de habitantes se encierran durante el invierno, saliendo para pescar, esquiar, montar en moto de nieve o trineo, pero en verano la actividad es frenética. Además muchos poseen motos de nieve propias o vehículos todoterreno y 1 de cada 50 es piloto privado.


lunes, 13 de agosto de 2018

Día 14 Viaje Alaska (11/09): Alaska Wildlife Conservation Center, Portage valley y Turnagain Arm


Nuestra penúltima noche en Alaska había sido muy tranquila y amanecimos rodeados de un paisaje espectacular. Esto es quizá lo que más nos enamoró del mundo camper (o autocaravanero en este caso): poder despertar en lugares privilegiados y disfrutar de momentos así, algo muy difícil en alojamiento convencionales. 



La última jornada completa en tierras alaskeñas (el día siguiente sólo tendríamos la mañana para Anchorage porque por la tarde cogíamos el vuelo de vuelta) nos la tomamos con tranquilidad ya que nos quedaban pocas cosas por ver y teníamos tiempo de sobra.



Aún así llegamos al Alaska Wildlife Conservation Center (AWCC) a primera hora para disfrutarlo con calma, sin mucha gente y antes de que los animales se adormilaran con el calor de mediodía. Abren todos los días, en septiembre de 9 a 18 horas, y el precio de la entrada son 15 $ por persona. Además en la web están las horas a las que alimentan a algunos de los animales por si queremos hacerlo coincidir con nuestra visita.

A la entrada pudimos leer información sobre algo que nos había impresionado mucho cuando pasamos unos días antes por esta zona, lo que se conoce como Drowned forest o bosque ahogado.



En casi todo el área de Portage podemos encontrar árboles muertos, troncos blanquecinos como si fueran fantasmas y el causante de su muerte es a la vez el responsable de que sigan ahí. Como consecuencia del terrible terremoto del Good Friday, llamado así por suceder un viernes de marzo de 1964 con una magnitud de 9.2 en la escala Richter, el suelo se hundió en esta zona más de 2 metros. Con una duración de entre 3 y 5 minutos según el lugar, fue el segundo terremoto más intenso del mundo y el que más consecuencias ha producido en la corteza terrestre desde que se tienen registros. Entre ellas la subida del nivel freático con el consiguiente incremento de la salinidad del terreno que mató los árboles. Pero la sal es un buen conservante y preservó la madera de los árboles muertos hasta la actualidad.

martes, 3 de julio de 2018

Día 12 Viaje Alaska (09/09): Península de Kenai, Ninilchik y Homer


Tras pasar la noche en el camping para caravanas Klondike RV Park y disfrutar de sus servicios casi hasta la hora de salida, cerca de las 11 ponemos rumbo a Homer, nuestro destino principal del día.





Por el camino vamos parando en varios miradores junto a la carretera para ver los volcanes del otro lado de la ensenada. Por desgracia persiste la costumbre de señalar miradores en sitios desde los que no se ve nada pero ya nos hemos acostumbrado a ello y nos lo tomamos con humor.




En días despejados se alcanzan a ver Mt. Iliamna, Mt. Spurr y Mt. Redoubt, todos ellos por encima de los 3.000 metros de altitud. Éste último entró en erupción por última vez en 2009. Más hacia el sur está el Mt. Sant Augustine, que aunque de una altura inferior destaca por ser una isla en sí mismo, aunque sólo se ve en días muy claros.



De camino a Homer paramos también en el Deep Creek State Recreation Area, junto a la playa, desde donde se tienen buenas vistas también en días despejados. El parking es de pago (5$ todo el día) salvo los 30 primeros minutos que son gratis y se puede pasar la noche por 10$. En esta playa es común ver tractores ayudando a entrar o salir las barcas que salen de pesca, aunque nosotros no coincidimos con ellos. Aún así la zona no está mal y está cerquita de la Sterling Highway.



domingo, 27 de mayo de 2018

Día 10 Viaje Alaska (07/09): Exit Glacier, Sterling Highway y Skilak Wildlife Recreation Area


El día en Seward amaneció como terminó el anterior, el cielo completamente cubierto, lloviendo a ratos y lo cierto es que parecía que allí no hacía sol nunca. El resto de días que nos quedaban de viaje estuvimos mirando cómo estaba el tiempo por allí y prácticamente todos estuvo lloviendo. No en vano la precipitación media anual en Seward supera los 1800 L/m2 (casi el doble que en Santander) y al menos a nosotros nos tocó una semana que daba pruebas de ello.

Por este motivo, porque era bastante dinero y porque ya habíamos realizado la salida en barco desde Valdez y no estábamos seguros de que nos fuera a aportar cosas diferentes descartamos hacer el crucero por los Kenai Fjords. Probablemente con buen tiempo nos hubiésemos animado pero viendo el día que hacía preferimos invertir los alrededor de 160$ por persona que costaba en alguna otra actividad y seguir avanzando recorriendo la Sterling Highway.



Tras una parada técnica en el Safeway de las afueras del pueblo nos dirigimos al Exit glacier, por una carretera de 8 millas que acaba en el Nature Center, abierto diariamente en verano. Además de disponer de información sobre el parque hay WC y tienda de recuerdos pero no wifi.


Por la carretera para llegar allí hay un mirador desde el que se ve el glaciar y además a medida que avanzamos vemos carteles con el año en que el hielo llegaba hasta cada uno de esos puntos. Es tremendo constatar el enorme retroceso que están sufriendo los glaciares en todo el mundo.

Esta zona es la única del Parque Nacional de Kenai Fjords accesible por carretera, el resto es todo por mar. Y desde el Centro de Visitantes hay varios trekking que nos permiten recorrer la zona.



Uno de los más sencillos es el conocido como "The Edge of the Glacier" que permite llegar relativamente cerca del hielo en 1,2 millas sin demasiado desnivel.





Es bastante sencillo, especialmente la primera parte que pasa por senderos accesibles entre bosque con acceso a varios miradores y, aunque el tiempo no acompañaba mucho, nos animamos a hacerlo.



Además lo bueno de la lluvia y el cielo cubierto es que las nubes bajas que se iban enganchando también le daban su encanto. 


lunes, 21 de mayo de 2018

Día 9 Viaje Alaska (06/09): Turnagain Arm y Seward


El noveno día de viaje por Alaska nos llevaría a de Palmer a Seward, recorriendo la zona del Turnagain Arm y el Portage Lake.




Antes de abandonar los alrededores de Palmer decidimos subir hasta el Independence Mine State Historical Park, una antigua mina de oro abandonada situada a los pies del Hatcher Pass.
La carretera asciende junto a un caudaloso río de montaña y de camino paramos en algún mirador.




Una vez arriba encontramos la mina cerrada, ya que abren cada año hasta Labor Day (primer lunes de septiembre), con visitas guiadas por 6$ entra las 13 y 15 horas. Sin embargo, fuera de esa fecha se puede visitar a pie libremente, previo pago de 5$ por el aparcamiento. Para llegar hasta la zona de edificios de la mina hay que caminar aproximadamente 1 milla y como hacía mucho viento preferimos seguir viaje. Vimos además que a partir de aquí la carretera que llega al Hatcher Pass, del que habíamos leído tenía vistas espectaculares, se vuelve de gravilla y con rampas bastante pronunciadas, por lo que no nos pareció muy adecuado para caravanas como la nuestra.


martes, 30 de enero de 2018

Día 4 Viaje Alaska (01/09): Denali NP, bus a Wonder Lake


La Denali Park Road, única carretera del Parque Nacional, avanza paralela a la Alaska Range a lo largo de sus 92 millas de longitud. Durante el verano, sólo es posible recorrer con vehículo particular sus primeras 15 millas, hasta el área recreativa de Savage River. Por el camino encontramos numerosos puntos de interés y apartaderos donde disfrutar del paisaje o tratar de avistar algún animal salvaje. Además, a partir de la milla 9 es posible ver el Denali si las nubes lo permiten. En la milla 15 acaba el asfalto y hay que continuar a pie o en alguno de los autobuses del parque.



Respecto a los autobuses, hay 2 tipos principales: narrados o tour buses y no narrados (transit o shuttle buses). Además existen los courtesy buses, autobuses gratuitos que conectan puntos relevantes dentro de las primeras 15 millas de la Park road. En la web del Parque podemos encontrar toda la información de cada tipo de bus, siendo las diferencias principales que los narrados (de color canela) equivaldrían a un tour guiado "privado" con comida incluida (más caros) y los no narrados (verdes) a autobuses de línea más económicos.


Nosotros nos decantamos por los segundos, shuttle buses, que también van parando para ver animales y los conductores te cuentan información sobre éstos y el Parque, con la ventaja de que son bastante más baratos y puedes bajar y cambiar de bus las veces que quieras siempre que haya asientos disponibles (puede tocar esperar entre 5 minutos y más de una hora).



Son la opción a elegir si se quiere realizar alguna ruta por el parque y aunque en temporada alta hay más de 20 al día conviene reservar si se quieren fechas y horas concretas ya que suelen llenarse. Se paga en función del destino final al que se quiere llegar dentro de 4 disponibles: Toklat River (milla 53), Eielson Visitor Center (milla 66), Wonder Lake (milla 85) y Kantishna (milla 92). El precio para adultos varía entre 31 y 60 $ por persona, siendo gratuito para menores de 16 años. A esta cantidad hay que añadir la tasa de entrada al parque (10$/persona para 7 días), aunque si se pernocta en alguno de los campamentos o se cuenta con el pase de parques nacionales de EEUU no hay que pagarla.



Prácticamente todos los autobuses salen del Wilderness Access Center y recomiendan llegar al menos con 20 minutos de antelación sobre la hora del billete. Además se debe llevar la comida y bebida necesaria para todo el viaje, ya que no es posible conseguir nada una vez se abandona el centro de visitantes. Únicamente se para en áreas de descanso con lavabos y algún centro de visitantes con información del parque y tienda de recuerdos.


Hasta Wonder Lake (penúltima parada) hay unas 5 horas y recomiendan llegar hasta ahí sin cambiar de autobús y si acaso detenerse a la vuelta. Tanto a la ida como a la vuelta cada 90 minutos aproximadamente se hacen breves paradas de unos 15 minutos para descansar, aunque pueden variar si se van con retraso o en el punto final donde se prolongan hasta media hora o más antes de iniciar el regreso. En la web podemos consultar además los horarios concretos para la época en que vayamos y la hora de paso aproximado por cada punto.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Día 2 Viaje Alaska (30/08): Talkeetna y vuelo en avioneta al sur del Denali


Aunque el día no amaneció demasiado bueno, con el cielo cubierto y lluvia intermitente, y el lugar para pernoctar no fue el mejor por el ruido del tren y los coches, nos despertamos mucho más animados y con ganas de empezar el viaje de verdad. Hay que reconocer que una de las cosas que más nos gustó de la autocaravana, sino la que más, fue la cama, súper cómoda y bastante amplia, lo que nos permitió descansar y recuperarnos de la paliza del primer día.

Esta jornada la íbamos a dedicar a visitar Talkeetna y llegar al Parque Nacional de Denali. Aunque había varios lugares de interés próximos a Anchorage, habíamos decidido dejarlos para la vuelta e ir con tiempo a Denali, donde teníamos hechas un par de reservas y evitar así contratiempos.



De camino a Talkeetna paramos en el Willow Lake, un lago bonito pero similar a muchos otros que encontramos en Alaska y un tanto inaccesible, ya que hay un montón de casas en su orilla y cuesta llegar hasta ella sin atravesar ninguna propiedad privada. Como iríamos descubriendo durante el viaje, al abandonar las carreteras principales es normal encontrarnos pistas de gravilla y aunque con una caravana se puede circular por la mayoría de ellas resulta bastante más incómodo por el ruido y porque nos obliga a ir más despacio.



Una vez en Talkeetna, lo primero que hicimos fue ir a informarnos sobre el vuelo en avioneta al Denali, aunque con el día que hacía no sabíamos si volarían ni si nos compensaría hacerlo. Esta gran montaña es la más alta de Norteamérica, con 6.190 metros de altitud sobre el nivel del mar y mayor desnivel entre su base y su cima que el Everest, siendo además el seismil más septentrional del mundo a tan sólo 3 º del círculo polar ártico. Hasta hace un par de años recibía oficialmente el nombre de McKinley en honor al presidente de EEUU William McKinley. Sin embargo, en Alaska siempre fue conocido como Denali que significa "el grande" en la lengua atabasca local.


Hay varias compañías que ofrecen este servicio aéreo: Talkeetna air, Sheldon air service, Alaska float plane, Fly K2... Nosotros optamos por la primera, por los precios y por las buenas referencias que habíamos leído en el blog Sal y Descubre. Además es fácil de localizar, está señalizada en la carretera del aeródromo.




sábado, 16 de diciembre de 2017

Día 1 Viaje Alaska (29/08): vuelo ida Bilbao - Anchorage con escala de varias horas en Frankfurt


El primer día del viaje iba a ser muy largo: el avión salía desde Bilbao a las 6:45 y tras una escala en Frankfurt de varias horas llegaríamos a Anchorage alrededor de las 16 de la tarde hora local, o lo que es lo mismo, a las 2 de la mañana hora de España. A partir de ahí quedaría ir a recoger la caravana, hacer una gran compra para proveernos de todo lo necesario y buscar un sitio aceptable donde pasar la noche. En resumen, más de 24 horas sin dormir.

De hecho el viaje comenzó la tarde anterior ya que la noche previa al vuelo dormimos en casa de unos amigos en Barakaldo (mil gracias Cris y Pedro!!). Ese día nos levantamos sobre las 4:15, ya que el aeropuerto de Bilbao abre a las 5 de la mañana y a menos veinte habíamos reservado un taxi con Epictransfers. No solemos coger muchos taxis y nunca habíamos reservado a través de Internet, pero siendo para esas horas nos pareció lo mejor y fue un acierto: a la hora acordada nos estaba esperando en la puerta de casa y en menos de 15 minutos estábamos en el aeropuerto. Nosotros habíamos hecho el pago en el momento de la reserva (dan opción de cancelación gratuita hasta 24 horas antes del viaje) por lo que no tuvimos que entregar nada más.

Una vez en el aeropuerto tocaba facturar y desayunar y esto último lo hicimos en la única cafetería que había abierta antes de pasar el control de seguridad con los precios habituales de aeropuerto: colacao a 2,50 €, menú a 7 €...

La primera parte del vuelo Bilbao - Frankfurt estaba operado por Lufthansa, pero como habíamos comprado el billete completo en Condor nos dieron todas las tarjetas de embarque al facturar y no tuvimos que preocuparnos de la maleta hasta el destino final.

En este primer trayecto, que salió puntual, nos dieron desayuno gratis, una especie de mini-trenza con bebida a elegir entre zumo, té, café y agua y llegamos a Frankfurt sobre las 9. El aeropuerto internacional de Frankfurt es impresionante, probablemente de los más grandes por los que hemos pasado hasta ahora. De hecho, el avión tras aterrizar cruza una autovía por encima para llegar a la terminal y en varias zonas del moderno edificio de salidas hay zonas audiovisuales, duchas, consolas de videojuegos, etc.



Como nuestro siguiente vuelo no salía hasta las cuatro de la tarde y hacía buen día decidimos acercarnos al centro de Frankfurt para hacer más amena la espera. No habíamos buscado mucho, sólo que había trenes de cercanías que conectaban con la ciudad y seguimos las señales hacía los andenes. Compramos un billete de grupo para ese día (válido hasta 5 personas) por 16,40 €, porque coger ida y vuelta eran 9 € por persona y esto salía mejor. Aunque según los horarios de los tablones nos pareció entender que pasaban cada 15 minutos estuvimos bastante rato esperando. Hay que tener precaución con el andén ya que hay tres y aunque el 1 y el 3 van en el mismo sentido, este último es para trenes regionales que pasan con menos frecuencia. Nosotros tardamos un rato en saberlo, hasta que nos lo comentó un señor muy simpático que debió vernos un poco perdidos...

En apenas un cuarto de hora el tren nos deja en el centro. En nuestro caso nos bajamos en Frankfurt Hauptbahnhof, la majestuosa estación central.



viernes, 8 de diciembre de 2017

Alaska 2017 - Planning de un viaje especial


Supongo que todos a los que nos apasiona viajar tenemos una lista de destinos soñados que nos gustaría hacer realidad algún día, aunque por desgracia esa lista suele ser demasiado larga y somos conscientes de que salvo que nos toque la lotería será difícil completarla, por lo que con cumplir alguno de ellos nos solemos conformar. En nuestro caso al menos son unos cuantos: Nueva Zelanda, Alaska, safari en África, Canadá, islas Lofoten, Machu Pichu, la Antártida...

Si podemos cada año nos gusta hacer un "gran viaje", que no tiene porqué ser muy lejos pero si especial y algo más largo que el resto de escapadas que hacemos durante el año. Pero este año era todavía un poco más especial y decidimos lanzarnos un poco a la piscina y elegir un destino de la lista de soñados para nuestra luna de chocolate :)

Por fechas, precios e interés quedaron como finalistas Alaska y Canadá y tras buscar información y sin mucho tiempo para darle vueltas nos quedamos con el primero. Desde el primer momento teníamos claro que queríamos ir con la casa a cuestas, llevarnos nuestra furgo no era una opción pero un roadtrip en autocaravana nos apetecía mucho. Por lo que vimos, ambos destinos salían parecido de precio y Alaska nos atrajo algo más por el tema de la fauna salvaje, teníamos esperanzas de ver alces, caribúes, ballenas, bisontes y sobre todo osos, uno de nuestros animales favoritos.