Poprad es la ciudad más importante próxima a la parte eslovaca de los Tatras y por ello lo escogimos como base para nuestros días por allí, tiene prácticamente todos los servicios y muchos alojamientos lo que permite encontrar opciones más económicas.
Nosotros nos decantamos por un apartamento a las afueras de la ciudad, ya que contábamos con coche, nuestros objetivos por la zona eran de naturaleza y nos era incluso más cómodo no estar en el centro.
Tiene aparcamiento gratuito junto a la entrada de la casa y un jardín en la parte trasera con tobogán para los peques ideal en verano (aunque la imagen no es de nuestra visita en junio ;))
Reservamos 2 noches con Booking por 90 € con cancelación gratuita hasta unos días antes y en destino hay que pagar 6 € en metálico por tasas municipales. El check-in se podía hacer desde las 3 de la tarde, aunque la comunicación con la familia que lleva la casa es muy buena y te escriben para informarte en todo momento y están atentos y disponibles para lo que puedas necesitar.
Se trata de una casa unifamiliar que aún están remodelando. Los apartamentos que alquilan están en la primera planta, tenían 3 en ese momento y sólo uno ocupado, nos enseñaron los que tenían libres para que eligiéramos el que más nos gustaba. Está todo bastante nuevo, aunque la decoración tiene un punto anticuado suponemos que porque lo han reaprovechado de alguna otra vivienda.
El apartamento consta de una entrada que da directamente a la cocina, un baño y una habitación muy grande que hace las veces de salita.
Además tienen juguetes para los peques y Martín estuvo encantado sin querer salir de allí con todas las cosas nuevas que había descubierto.