En septiembre del año pasado, aprovechando una visita a la familia en Teruel, hicimos una escapada de dos días a la Serranía de Cuenca. Como el buen tiempo acompañaba pudimos disfrutar de los sitios y hacer varias rutas sencillitas.
El primer día pusimos rumbo a la Laguna de Uña, junto al pueblo del mismo nombre. Por allí dimos un sencillo paseo de 3,8 km (track aquí) rodeando esta bonito humedal semi-artificial sin apenas desnivel (60 metros en total), apto para toda la familia y que se puede hacer tranquilamente en poco más de una hora.
El coche se puede dejar en un aparcamiento que hay junto a la carretera que atraviesa el pueblo, al lado de la laguna, y desde donde comienza el recorrido. Allí encontramos un parque infantil, una fuente y varios paneles informativos, además de algunos miradores y plataformas de madera para acercarnos al agua. Sin embargo, el mejor balcón lo encontramos unos metros más adelante, una elevación que sirve de mirador y cuenta con bancos para disfrutar de las vistas.