Si se llega a los Pueblos Negros desde el Norte por el puerto de la Quesera como fue nuestro caso, se puede parar a ver la Cascada de la Matilla, situada a pocos metros de la carretera.
Más que una cascada podríamos decir que es un salto de agua formado gracias a una especie de represa con piedras de pizarra y que da lugar a un bonito rincón, tranquilo y con mucho encanto.



