Nuestra segunda jornada en Alaska la pasamos íntegramente en el Parque Nacional de Denali. Nos despertamos en el apartadero junto a la carretera donde habíamos pasado la noche, con algo de ruido pero en general bastante bien.
Lo primero que hicimos después de desayunar fue ir al Riley Creek Mercantile para ducharnos. Aunque podíamos hacerlo en la caravana se nos hacía un poco raro aún y además allí podíamos aprovechar mientras el wifi gratuito y cargar aparatos sin tener que encender el generador. Las duchas, que están en el edificio contiguo a la recepción/tienda, funcionan con fichas o token que se compran allí mismo (4,50$/persona 10 minutos), al igual que las lavadoras y secadoras de ropa. Los baños estaban bastante limpios, cuentan con cabinas individuales contiguas y una zona de lavabos común. Mi problema vino al conectar el secador de pelo, ya que se me había olvidado comprobar si la tensión era compatible con la de EEUU y como era inferior apenas tenía potencia por lo que tocaba paciencia y recurrir a los secadores de manos del baño.
El Parque Nacional y Reserva de Denali engloba una superficie de casi 24.600 kilómetros cuadrados, salvaje en su mayor parte, y atravesados únicamente por una pista de gravilla de 92 millas (asfaltada hasta la milla 15). El Parque fue constituido como tal en 1917 y en 1980 fue declarado Reserva.
En él hay multitud de actividades qué hacer: recorridos en autobús, rutas de senderismo guiadas o por libre, charlas de los rangers, centros de visitantes con todo tipo de información, demostración de trineos de perros, etc.
Para el día siguiente teníamos reservado el autobús para ir hasta Wonder Lake por lo que esta jornada la dedicamos a las primeras 15 millas de carretera del parque que se pueden recorrer con vehículo particular. Fuimos de fuera hacia adentro, ya que además habíamos reservado plaza para dormir esa noche en el Savage River Campground, situado en la milla 14.
Por ello lo primero que hicimos fue acercarnos al Wildernes Access Center, a pocos metros de Riley Creek, centro de recepción de visitantes con información, tienda de recuerdos, cafetería, servicios y wifi gratuito. Aquí es donde se hace el check-in de los camping y se pueden adquirir o validar los billetes de autobús. El acceso al Parque Nacional conlleva el pago de una tasa de 10$ pero si se contrata un bus o nos alojamos en alguno de los camping ya se abona con ello. Respecto al camping, entregando los papeles de la reserva nos dieron una hoja con nuestros datos que debíamos colocar en el poste de la parcela del camping que escogiésemos al llegar.

