Mostrando entradas con la etiqueta Val di Funes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Val di Funes. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de noviembre de 2020

Día 3 Dolomitas (06/07): Klausen, Bressanone, Vipiteno y Lago di Braies


Aunque nuestra plan inicial era pasar la segunda jornada del viaje en otro de los grandes atractivos de Dolomitas, el Lago di Braies, decidimos cambiar de planes ya que no paraba de llover y no íbamos a poder disfrutar del lugar al 100 %. Al no tener reservas podíamos cambiar de rumbo en cualquier momento, ventajas de la vanlife.

Decidimos dedicar la mañana a hacer turismo visitando algunos pueblos de la Val di Funes, de apenas 24 km, para lo que la lluvia no resulta tan molesta.




Primero paramos en la chiesa (iglesia) de Santa Maddalena para verla por dentro, ya que su interior está abierto por las mañanas. No es muy grande pero está bellamente decorada. Aunque nosotros no tuvimos que pagar hemos leído que ahora sí que cobran por entrar, quizá en ciertas épocas suceda ante la elevada afluencia de turistas.


Aunque el día no acompañaba y no era posible disfrutar de las vistas merece la pena una visita y pasear por sus alrededores con calma. Se puede subir desde el pueblo caminando o en coche. 



En el mismo pueblo de Santa Maddalena está el Centro de visitantes del Parque natural Puez-Geisler/ Puez-Odle, con una exposición de la fauna y geología del parque, folletos informativos y aseos. En temporada alta abre a diario salvo los lunes y la entrada es gratuita. El Parque natural, fundado en 1978 abarca en la actualidad más de 10.000 ha.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Días 1 y 2 Dolomitas (05/07): viaje de ida con paradas en Mónaco, Lago di Garda y Val di Funes


El recorrido de ida hasta Dolomitas lo dividimos en 2 días. El primero fue íntegramente de viaje e hicimos noche en Francia en un mirador cercano al pueblo de La Turbie, junto a la frontera con Mónaco, siguiendo la recomendación de Viajando nuestra vida (coordenadas aquí). 






Uno de los alicientes de dormir aquí son justamente las fantásticas vistas sobre el Principado hacia un lado (aunque entre el sol y la calima no pudimos disfrutarlas del todo) y hacia la ciudad de Niza al otro.



El mirador está al final de la carretera que lleva a un antiguo fuerte, el Fort de la Tête de Chien.



Aunque se puede pernoctar aquí, ya que hay una explanada amplia y de hecho por la mañana encontramos una furgoneta y una autocaravana, nosotros nos quedamos en unos apartaderos que hay junto a la carretera un poco antes y que cuentan con mesas de madera, ya que en el mirador había un grupo haciendo botellón cuando llegamos.

La noche fue tranquila, pudimos disfrutar incluso de fuegos artificiales hacia Niza, aunque hacía mucho calor muy húmedo con 28 ºC cuando nos levantamos a las 8 de la mañana.