martes, 9 de junio de 2015

Roma: Introducción y Datos útiles


Hace tiempo que teníamos ganas de hacer una escapada a una capital europea, pero entre que no somos muy de ciudades y lo de vivir en una isla no especialmente bien comunicada (en invierno pocos vuelos y en verano más pero también más caros) no ayuda nada con el tema aviones, lo habíamos ido dejando hasta que hace unos meses, aprovechando unos días libres que nos quedaban sueltos a mitad de mayo, José encontró nuestro siguiente destino: Roma!

Era el único que cumplía todos los requisitos: vuelo desde Valencia, de domingo a miércoles, con buenos horarios y a precio asequible. Como además para mí Roma era una espinita clavada, al ser una de las pocas capitales europeas que me quedaban por conocer y de la que bastante gente me había hablado muy bien, nos lanzamos a la aventura. Hace unos años estuve a punto de ir con mi madre y mi tía, que habían disfrutado mucho de sus escapadas a Londres a visitarme, pero al final no había podido ser, así que viendo que los vuelos desde Santander también cuadraban bien se lo propuse y allá que nos fuimos los 4!!! :)

Información para el viaje


Para este viaje ya teníamos guía desde hace un tiempo, la "Roma. Fin de semana" de National Geographic. La revista de viajes de National Geographic en ocasiones se vende con libros o guías de viaje por 4 o 5 euros más y suelo aprovechar para comprarlas y tenerlas para futuras ocasiones.



Esta guía está bastante bien, son 127 páginas que incluyen un mapa del centro de Roma, otro de metro y 17 paseos por la ciudad y sus alrededores, con pequeños mapas más detallados en cada uno de ellos. Aunque su título hace pensar en breves descripciones, es bastante completa y desde luego visitar todo lo que propone lleva mucho más de un fin de semana. También cuenta con una sección de información práctica y listas de alojamientos y restaurantes.



Además de la guía había impreso un plano del centro de Roma del blog En el camino con Moonflower, que cuenta con una guía práctica de Roma estupenda.

Nuestra idea era, una vez en Roma, pasar por alguna oficina de turismo y coger algún mapa más detallado del centro, pero no conseguimos encontrar ninguna abierta hasta el último día y encima nos pedían 1,5 € por el mapa, por lo que nos quedamos con lo que teníamos.

Otros blogs que me resultaron especialmente útiles o interesantes para preparar el viaje son:

Si se tiene intención de entrar a varios museos o utilizar bastante el transporte público puede ser recomendable adquirir la Roma pass, existente en 2 modalidades: la normal que son 3 días, 36 € por persona y acceso gratis a los 2 primeros museos, y la de 48 h, que son 28 € por persona y acceso gratis al primer museo, además de transporte público gratuito y descuentos en otros museos con ambas. En la propia web de la Roma pass se puede ver un listado de precios de museos para hacer cuentas y ver si interesa comprarla. Nosotros decidimos no cogerla ya creímos que no nos compensaría, puesto que teníamos intención de coger el transporte público sólo lo imprescindible y al estar pocos días no tendríamos tiempo de entrar a muchos museos. Además, las entradas a los Museos Vaticanos por ejemplo no están incluidas, y eran una de las visitas que teníamos pensadas hacer, por lo que sería un coste extra en caso de cogerlas. Creo que hicimos bien ya que al final nos hubiese salido algo más caro y no lo habríamos sacado provecho.

Algunas páginas más de interés para planificar el viaje a Roma son:

Vuelos


Los vuelos fueron con Ryanair, tanto el de José y mío desde Valencia, como el de mi madre desde Santander. Eran la mejor opción, tanto en precio como en horarios, y llegan al aeropuerto de Ciampino que conocía de un viaje anterior y queda bastante cerca de la ciudad.


Los horarios eran bastante buenos: desde Valencia salíamos el domingo a las 10:30 de la mañana y volvíamos el miércoles a la 13, con tiempo suficiente de coger nuestro enlace iberia con Menorca vía Palma. Desde Santander, tras un cambio de horario inicial, salían a las 16:15 y regresaban a las 17 de la tarde el miércoles. Los vuelos duraban desde Valencia 2 horas y desde Santander casi 2,5 horas.



En cuanto al precio, los billetes desde Valencia nos salieron por persona ida y vuelta 84 € y los de Santander a 108 €, no muy barato para ser Ryanair pero la mejor opción que encontramos para esas fechas.

Traslado Aeropuerto Ciampino - Roma


Nosotros lo cogimos por internet con Terravisión y no lo recomiendo para nada. Excepto que no tienes problema por coger otro autobús si pierdes el que has reservado (lo cual creo ocurre igual en otras compañías), por lo demás es un desastre. Yo había viajado hace años con Terravisión en Londres y sin ninguna queja, por lo que desconozco si es un problema local y sucede igual con el resto de empresas o es que el servicio ha perdido calidad con los años.
El precio del trayecto de ida y vuelta, que fue el que cogimos nosotros, es de 8 €, tanto comprado por internet como en el propio aeropuerto. Si se coge por separado la ida de la vuelta son 10 € en total, ya que el trayecto de Termini a Ciampino son 6 € en lugar de 4.

En el avión de Ryanair ofrecieron tickets para el autobús a Termini pero eran de otra compañía, aunque no me quedé con el nombre. Por lo que he visto en internet hay varias, como la Bus Shuttle, con el mismo precio. En la web del propio aeropuerto hay también una guía informativa donde mencionan las conexiones con la capital con distintos medios de transporte.

Alojamiento


El alojamiento lo cogimos a través de Airbnb tras mirar en muchas webs de hoteles y apartamentos. Los hoteles nos parecían caros para lo que parecían ser y habíamos leído que en Roma ocurría como en Londres, la clasificación por estrellas no tiene nada que ver con la de España y siempre hay que contar que son una o dos menos de lo que indican para asemejarlo a lo de aquí.

Por eso, y por la comodidad que supone estar en un apartamento con cocina para hacerte lo que quieras cuando quieras, aunque al final lo usamos para desayunar y poco más, nos decidimos por un apartamento de los varios que había en Airbnb. 

En concreto el Appartamento all'Opera nos pareció estupendo. Estaba bien situado, a 10 minutos a pie de Termini y junto a la basílica Santa Maria Maggiore, era espacioso, con 2 habitaciones dobles y dos baños y parecía bastante nuevo y limpio. Además tenía wifi lo que nos venía muy bien para poder hablar con la familia. Nos costó 326 € las 3 noches los cuatro, es decir 81,50 € por persona, incluidos los gastos de gestión de Airbnb. Además en caso de cancelación, hasta un día antes de la llegada tan sólo se perdían los gastos de gestión.






Era nuestra primera experiencia real con Airbnb y la verdad es que fue muy positiva. Hace unos meses estuvimos buscando alojamiento en San Sebastián en esta página y el resultado fue bastante decepcionante, ya que al ponernos en contacto con los apartamentos que nos interesaban ninguno tenía disponibilidad en esa fecha pese a aparecer como tal en la web. En cambio en esta ocasión no tuvimos ningún problema, tras decidirnos por el apartamento y hacer la reserva a través de la página, nos pusimos en contacto con el propietario para concretar detalles sobre la llegada y éste nos respondió muy rápido y agradable y además en español.

Una vez allí todo siguió igual de bien. Nos vino a buscar al portal del piso como habíamos quedado tras mandar un sms al llegar, nos enseñó el apartamento dándonos unas breves indicaciones y durante la estancia nos escribió para comprobar que estaba todo bien, así que repetiríamos al 100 %.

Planning


Este es el índice de nuestra visita a Roma:


lunes, 4 de mayo de 2015

Circuito termal en el Balneario La Hermida y noche en el valle de Liébana


Aunque la visita de hace unos días a la tierruca fue express (de viernes por la tarde a lunes por la mañana), pudimos disfrutarla a tope y aunque parezca mentira ha sido una de las veces que más cosas hemos hecho, desde relax en balneario a paseo fluvial con cocido montañés incluido, pasando por super celebración de cumple con amigos y carrera cicloturista, ¿alguién da más? :)

El viernes por la tarde llegamos a Liébana, uno de los valles más bonitos de Cantabria y famoso por servir de acceso a los Picos de Europa vía Potes - Fuente Dé, sobre las 5, con la hora justita para disfrutar de una sesión de relax en el Balneario de La Hermida, que habíamos cogido bastante tiempo atrás en Groupon. De hecho, el gastarla ese día con el poco margen de tiempo que teníamos era porque caducaba al día siguiente, así que tocaba acelerar un poco y ya el descanso vendría después.

Con las prisas se nos olvidó hacer una foto al edificio, que encajado en el desfiladero del mismo nombre, resulta cuanto menos sorprendente. Suerte que en la web siempre se pueden encontrar fotos...




Dentro de la zona del balneario tampoco hicimos fotos ya que no llevábamos cámara, pero en su web aparecen bastantes que dan una idea de lo que se puede disfrutar en su interior. 


En nuestro caso al tener el Groupon habíamos tenido que llamar para reservar unos días antes y nos habían dado cita para las 17.30. En el cupón te indican las condiciones, tienes que llevar chanclas, bañador o biquini, toalla o albornoz y gorro de baño. En caso de no disponer de ello puedes adquirirlo allí, el albornoz en alquiler por 2,50 € y el gorro de baño y las chanclas comprarlos por 5,60 y  2,50 € respectivamente. 

Al llegar se debe acceder a la recepción del Hotel y ahí nos indican cómo llegar al balneario. En la recepción de este último nos proporcionan una llave para la taquilla y nos dan las indicaciones a seguir: cambiarnos en los vestuarios y dirigirnos con la toalla únicamente hacia la zona de spa, donde una chica muy agradable nos explicó el funcionamiento del mismo.



El circuito termolúdico que nosotros realizamos tiene un precio de 36 € por persona, aunque a nosotros nos había costado bastante menos con la promoción del Groupon para 2 personas.

Este circuito incluye ducha de limpieza, terma húmeda, pediluvio bitérmico de marcha, sauna finlandesa, baño de inmersión frío, baño hermida (vapor - agua), nebulización fría, vaporario del manantial, jacuzzi, piscina termal dinámica y ducha bitérmica. 




El baño hermida que en la foto aparece decorado con velas no estaba así cuando estuvimos, aunque sí que era una de las zonas donde más a gusto se estaba. 

La piscina termal tiene varios espacios: camas de hidromasaje, masajes cervicales, volcán de burbujas, puestos de hidromasaje a diferentes alturas, cortinas de agua... Y una de las cosas que más nos gustó, una zona en el exterior donde poder disfrutar del agua calentita mientras fuera hace frío o incluso llueve.



El agua brota de tres manantiales entre 55 y 60 ºC y sus propiedades minero medicinales están indicadas para tratar problemas como artrosis, psoriais, enfermedades respiratorias, estrés y otros muchos trastornos.

El tiempo máximo para disfrutar de las instalaciones nos dijeron que era de 1,5 horas, aunque no tenemos muy claro si lo controlaban o no. En nuestro caso estuvimos alrededor de una hora, nos dio tiempo a disfrutar de todas las zonas y como tampoco somos muy de agua enseguida nos dimos por satisfechos.

Las instalaciones del balneario están bastante bien, la piscina es grande, y aunque había gente no nos molestábamos unos con otros. Lo que quizá se podría mejorar son los vestuarios, algo pequeños y sin cambiadores, aunque cuentan con secadores de pelo. En general quedamos bastante contentos con la experiencia, ya la tercera vez que repetíamos en este tipo de instalaciones.

Al salir de allí teníamos que hacer una breve parada en Potes para recoger el dorsal de José para la Lebaniega Jubilar Bike, carrera cicloturista que se celebraba a la mañana siguiente en las modalidades de fondo y medio fondo y en la que quedó segundo!! Enhorabuena peque!! :D

Tras esto pusimos rumbo a Cahecho, pequeño pueblo de la comarca donde habíamos reservado un apartamento para pasar la noche.



Esta zona es espectacular, la subida hacia el puerto de Piedrasluengas que comunica con la provincia de Palencia, por la que hay que subir para llegar al pueblo, perfectamente señalizado, da idea de lo que se puede encontrar por allí, rincones increíbles y paz y tranquilidad como en pocos sitios. Cuando llegamos al pueblo aún nos enamoramos más del lugar, y más aún si cabe tras conocer los apartamentos, Fuente de Somave. Nos dio mucha pena no disponer de más tiempo para disfrutar tanto de ellos como del entorno, definitivamente volveremos y esperamos no tardar mucho.





Cahecho es un pueblecito de unos 40 habitantes, que se encuentra a 846 metros de altitud y a 11 kilómetros de Potes, unos 15 minutos en coche.  Por su situación privilegiada se le conoce como el Mirador de los Picos de Europa, ya que desde él se tienen unas vistas espectaculares de los alrededores. De hecho a la entrada del pueblo hay un mirador para disfrutar de ellas con tranquilidad.
Por él pasa además el GR 71, o Sendero de la Reserva del Saja, que en sus 8 etapas une la localidad cántabra de Bárcena de Pie de Concha con la asturiana de Sotres, en pleno corazón de los Picos de Europa






Habíamos hablado por teléfono con el dueño de los apartamentos avisándole de la hora de llegada y cuando llegamos nos recibió muy amablemente. La reserva la habíamos realizado con Booking por 50 € la noche y lo pagamos allí al llegar, ya que al día siguiente nos marchábamos pronto por la carrera.

El apartamento era enorme, de hecho era para 4 personas, y se dividía en 3 alturas. Contaba con 2 habitaciones dobles, una con cama de matrimonio en la planta superior y otra con dos camas individuales en la planta intermedia, junto a la puerta principal.



En la planta inferior se encontraban la cocina - comedor, donde había una pequeña televisión y todo tipo de utensilios de cocina y menaje, el balcón y el baño, que tenía bañera y un pequeño secador de pelo.



Nos resultó muy acogedor y disfrutamos mucho de las pocas horas que pasamos allí, lo recomendamos totalmente y estamos deseando volver.

La mañana siguiente nos levantamos pronto para bajar a Potes, de donde salía la carrera cicloturista. Amaneció cubierto e incluso durante la salida llovió un poco, pero al rato empezó a despejar y quedó una mañana espectacular. Mis tíos habían subido a pasar el fin de semana con unos amigos y estuve con ellos dando un paseo y esperando la llegada de José. Pudimos disfrutar de Potes que, aunque no es un pueblo muy grande y hemos estado mil veces, es un lugar donde siempre se quiere volver, tiene un montón de rincones que lo hacen a la vez acogedor y especial.





Además, en esta época las cumbres de Picos de Europa aún tienen nieve, lo que las convierte en un fondo incomparable. Y si a esto se une una gastronomía rica y variada en la que destacan las carnes y el famoso cocido lebániego de garbanzos, poco más se puede pedir...




miércoles, 29 de abril de 2015

Breve recorrido por Lerma


Hace unos días pudimos disfrutar de un agradable paseo por la bonita villa de Lerma, durante uno de nuestros habituales desplazamientos entre Cantabria y Teruel. Aunque teníamos que desviarnos un poco la elegimos como parada para comer, ya que nos cuadraba bien por la hora de paso y porque José no la conocía. Es una ciudad pequeña pero con mucho encanto, realmente merece la pena hacer una parada, aunque sea breve, para conocerla.




Se trata de una villa de origen celtíbero, cuyo mayor esplendor se produjo entre 1600 y 1617, al ser el lugar de residencia del privado del Rey Felipe II durante esos años, Don Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, conocido comúnmente como el Duque de Lerma.
Cuenta con una web de información turística con planos de la villa, breve descripción de los monumentos e información sobre sus fiestas y servicios.



Tras dejar el coche aparcado en una de las calles periféricas de la villa para no complicarnos demasiado, comenzamos nuestro paseo en busca de un lugar para comer. Sin saberlo habíamos aparcado bastante cerca de la Plaza mayor y tras atravesar la Plaza del Mercado viejo donde había alguna terraza, nos encontramos con ella, una de las plazas más grandes de España con 6.862 metros cuadrados.



Como nuestra prioridad era encontrar un sitio donde comer, no nos detuvimos mucho en contemplarla sino que preferimos dejar el paseo por la villa para después de la comida.

Buscábamos algún bar-restaurante con menú del día para comer algo sin entretenernos mucho y sin gastarnos un pastizal. Tras dar una vuelta por el centro histórico acabamos volviendo a la Plaza Mayor, donde habíamos visto una taberna que resultó ser la única que encontramos con menú, ya que muchos de los sitios o estaban cerrados (quizá por descanso al ser lunes) o tenían carta pero ninguna referencia a menú. Así que finalmente comimos en La taberna del Pícaro, en uno de los laterales de la plaza, un menú de 1 primero y 1 segundo a elegir entre 3 opciones, pan, agua y postre por 11 €. La comida era sencilla pero estaba buena y para estar en el mismo centro poco más se puede pedir.

Tras la comida comenzamos nuestro paseo por Lerma antes de continuar con nuestro viaje hacia Teruel. Ya que nos encontrábamos en la Plaza Mayor comenzamos el recorrido en ella. En uno de sus laterales se encuentra el Palacio Ducal, construido por el Duque de Lerma aprovechando el emplazamiento del antiguo castillo medieval para usarlo como residencia y acoger a la corte y al Rey Felipe II en sus desplazamientos a la villa. Su utilización como cuartel general durante la invasión de Napoleón lo dejó deteriorado, hasta que se decidió rehabilitar como Parador de Turismo, su interior debe ser espectacular.



El resto de la Plaza, de forma rectangular, destaca por sus edificios de ladrillo y sus 75 columnas de cantería muy bien conservados. En el siglo XVII era utilizado como escenario para fiestas, obras de teatro, corridas de toros y un sinfín más de entretenimientos organizados por el Duque.



Otro de los edificios monumentales de la plaza es el Convento de San Blas, junto al Palacio Ducal, del año 1617 y uno de los que mayor orgullo causó al Duque de Lerma por ser destinado a los dominicos de cuya orden ostentaba el patronazgo. A día de hoy lo habitan las monjas Dominicas de clausura que elaboran trabajos de cerámica pintada a mano.



En el lado opuesto al Palacio Ducal cogemos la calle de la Audiencia, en la que se encuentra la Oficina de Turismo. Por desgracia los lunes está cerrada, por lo que continuamos el paseo con la ayuda de algunos pequeños carteles informativos situados junto a los monumentos principales.





















Junto a la Oficina de Turismo hay otros 3 lugares destacados: el monasterio de Santa Teresa, al final de la calle a la derecha, la plaza de Santa Clara con el mirador de los Arcos en un lateral y el monasterio de la Ascensión de Nuestro Señor, de frente según se llega a la plaza.




El Convento de Santa Teresa, construido para los frailes carmelitas, fue inaugurado en 1617 y consta de una iglesia que actualmente se utiliza como parroquia de Lerma entre noviembre y mayo y un claustro contiguo donde se encuentran el Ayuntamiento y la Oficina de Turismo.



La plaza de Santa Clara es para mí una de las más bonitas de la Lerma. Además de los edificios religiosos, el mirador con sus numerosos arcos le da un encanto especial, permitiéndonos además descubrir una vistas fantásticas de la vega del río Arlanza y animándonos a jugar con los encuadres...























El pasadizo ducal que dio origen al mirador de los Arcos se construyó para conectar el Palacio con la Iglesia Colegial. En la actualidad está rehabilitado y se puede visitar.



En el centro de la plaza se encuentran los restos del héroe Don Jerónimo Merino Cob, conocido como el cura Merino, que se enfrentó a los franceses de forma victoriosa en repetidas ocasiones durante la guerra de la Independencia.


Por último, el otro edificio monumental que integra la plaza es el Convento de la Asunción de Nuestro Señor, el más antiguo de los monasterios de Lerma, fundado en 1604. Su iglesia cuenta con una cripta donde se realizaban enterramientos hasta 1891. Las Franciscanas Clarisas que lo habitan realizan labores de repostería que se venden en la zona.



Rodeando el Convento por la calle Santa Clara se llega a la plaza de San Pedro, donde se encuentra la iglesia colegial del mismo nombre. Fue ampliada en el año 1613 a petición del tío del Duque de Lerma, el arzobispo de Sevilla, con el fin de convertirla en una iglesia de grandes dimensiones. Su puerta de madera de pino es original de 1616, con clavos de bronce. Se realizan cultos en ella a diario entre mayo y octubre y para visitarla hay que contactar con la Oficina de Turismo que organiza las visitas guiadas.



Desde ahí bajamos por la calle del Reventón hacia el casco histórico medieval. En la confluencia con la calle Mayor encontramos la antigua plaza de la villa con soportales y edificios muy bien conservados, como este al que una placa identificaba como Escuela de niñas, con la imagen en segundo plano de la iglesia de San Pedro.




Resulta interesante callejear por la zona descubriendo rincones como la paralela calle de José Zorrilla, donde se conserva una casa que perteneció al dramaturgo español.

Muy cerca de aquí se encuentra el Arco de la Cárcel, puerta principal de entrada a la ciudad de las cuatro que tenía a finales del siglo IX cuando se encontraba completamente amurallada. La zona superior de ladrillo fue una ampliación de 1610 para ser usado como cárcel, lo que le dio el nombre al arco.





Al otro lado de la carretera se encuentra el Monasterio de la Madre de Dios, sobrio y austero, construido entre 1608 y 1610 por expreso deseo del Duque de Lerma y habitado hasta la fecha por las Carmelitas Descalzas de clausura.

Ahí se encuentran ya las afueras de la ciudad, mucho más modernas, por lo que continuamos el paseo regresando por el mismo camino, la calle Mayor, que atraviesa el casco antiguo.



Subiendo por esta calle encontramos frente a la casa medieval que vimos anteriormente la antigua iglesia de San Juan, hoy Ermita de la Piedad utilizada como museo.





Continuamos por la calle Mayor hasta la calle del Barquillo, donde giramos a la derecha para dirigirnos hacia la plaza de Santo Domingo, donde se encuentra el monasterio del mismo nombre.







Lo mandó construir el Duque de Lerma para los frailes dominicos y su construcción, que se prolongó durante casi 4 años acabó en 1617. Tras la invasión napoleónica y un grave incendio en el siglo XX, quedó deshabitado por los frailes. Desde entonces ha sufrido numerosas reformas y se ha utilizado como cuartel o instituto. En la actualidad es un complejo de usos múltiples del Ayuntamiento de Lerma y hogar, como muchos de los edificios con campanario, de un nido de cigüeña.



Desde ahí regresamos al coche ya que se nos hacía un poco tarde y más o menos habíamos visto la parte principal de la villa, aunque nos quedaron ganas de volver, ojalá para disfrutar de los interiores del Palacio Ducal...