Este verano no podíamos desaprovechar el cambio de residencia por motivos laborales que nos había acercado al Pirineo para explorar alguna de las zonas que nos faltan por conocer.
Aunque en el Valle de Pineta ya habíamos estado hace algunos años en unas vacaciones de verano por el PN de Ordesa, nos habíamos quedado con ganas de conocerlo en profundidad y con mejor tiempo, ya que en aquella ocasión apenas pudimos bajarnos del coche. También nos apetecía mucho recorrer parte del para nosotros casi desconocido Pirineo francés, por lo que unimos ambas cosas en una escapada de 3 días con la furgo en pleno mes de agosto, escapando del calor del prelitoral.
El sábado 6 llegamos al aparcamiento de Pineta alrededor de las cuatro de la tarde, tras haber hecho una breve parada para comer en un área recreativa de la carretera. Esta enorme explanada de gravilla, que hace las veces de aparcamiento, es de pago durante los meses de verano, a razón de 2 € al día.
El día era espectacular y enseguida estuvimos listos para comenzar la ruta de unos 7 km que habíamos elegido, en la que las protagonistas indiscutibles serían las cascadas, primero las de La Larri y después las del Cinca. Estas últimas se forman a poca distancia del nacimiento del río del mismo nombre (ver track aquí).