Nuestro tercer día por tierras gallegas empezaba junto al mar, aunque la cabra tira al monte y pronto lo cambiaríamos por el interior.

Pasamos por la Praia de Pantin, famosa entre los surfistas y seguimos hacia Valdoviño, una zona muy especial donde el agua dulce y el agua salada conviven a escasa distancia.
Desde el mirador de O Paraño podemos contemplar la playa y la laguna de A Frouxeira, un espacio intermareal de gran valor, tanto paisajístico como ecológico o ambiental, con Punta Frouxeira, el faro de Meirás o Cabo Prior hacia el oeste.
Nos pareció un paisaje super interesante y nos acercamos al lago a verlo un poco más de cerca. Hay un paseo junto a él de menos de 3 km desde la playa en el que podemos encontrar un puesto de observación de aves, aunque nosotros no lo hicimos porque no queríamos entretenernos demasiado.
La laguna de A Frouxeira es una laguna no demasiado profunda, con un valor medio de 1,5 metros, aunque de extensión considerable con 1,6 km de largo por 0,5 de ancho y en ella residen y crían varias especies de aves.


