El quinto día del viaje nos despertamos en el furgoperfecto de Blatten con las huellas de nuestros amigos los mosquitos empezando a notarse en nuestro cuerpo, por lo que decidimos recoger rápido e irnos a desayunar a otro sitio. Pusimos rumbo al pueblo alpino de Saas-Fee, nuestro primer destino del día.
De camino, al poco de pasar el pueblo de Blatten, nos encontramos ya con la primera sorpresa de la jornada, una bonita cascada junto a la propia carretera que el día anterior habíamos pasado de largo al ir concentrados en encontrar el sitio para dormir.
