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domingo, 18 de diciembre de 2016

Alsacia navideña - Introducción y algunos datos prácticos


Hace tiempo que la zona de Alsacia está en mi lista de destinos pendientes, había visto las fotos de sus pueblos de cuento y me había enamorado, pero desde finales de noviembre la llegada de las fiestas navideñas le proporcionan aún si cabe más encanto. No en vano se conoce como la cuna de la Navidad, y la decoración y mercadillos abundan allá donde vas.



Por eso cuando a finales del año pasado nos mudamos a Gerona y vimos que uno de los destinos de Ryanair desde allí era a Baden-Baden (a escasos 50 km de Estrasburgo), se reavivaron las ganas de una escapada. Y este año por fin pudimos llevarla a cabo.

Los mercadillos navideños en esta zona suelen comenzar a finales de noviembre, generalmente entorno al 25, aunque conviene consultar la web Navidad en Alsacia para tener información detallada.

Si se quieren evitar aglomeraciones de gente, aunque en algunos casos es complicado, hay que descartar fiestas navideñas y fines de semana. Nosotros fuimos de domingo a jueves y en buena medida lo conseguimos.


Transporte

Vuelos

Aunque habitualmente se suele utilizar el aeropuerto de Basilea como vía de acceso a Alsacia, recorriéndola de sur a norte, nosotros lo hicimos al revés al tener vuelo directo desde casa a Baden-Baden (Alemania) con Ryanair. Como esta ruta únicamente opera jueves y domingo y en diciembre no podíamos ir por trabajo, nuestras opciones se restringieron a la última semana de noviembre.

Preferíamos estar por allí días laborables y con el añadido del horario de los vuelos el resultado fue una escapada de 4 días, saliendo el domingo 27 de noviembre a las 10:50 de Gerona y regresando el jueves 1 de diciembre, con salida del vuelo de Baden-Baden a las 17:25 (los vuelos duran aproximadamente 1,5 horas). Compramos los billetes aproximadamente con un mes de antelación y nos costaron los dos ida y vuelta 138 €, aunque unos días antes los habíamos visto más baratos.

En 4 - 5 días es suficiente para ver lo principal de la región, no en vano se trata de la más pequeña de toda Francia con 190 km de largo y 50 de ancho.


Coche de alquiler

Una vez allí la idea era utilizar un coche de alquiler para desplazarnos a Estrasburgo y recorrer Alsacia de norte a sur hasta Mulhouse, donde pasaríamos la última noche y regresaríamos la mañana del jueves 1 por Alemania y su archiconocida Selva Negra, a la que también teníamos muchas ganas.




Como en otras ocasiones utilizamos el buscador Rentalcars para encontrar un coche económico, pero como llegábamos al aeropuerto un domingo a mediodía todo se complicaba mucho si queríamos un precio asequible: o esperábamos varias horas allí a que abrieran las oficinas de las empresas de alquiler o nos desplazábamos a Baden-Baden o a Karlsruhe, lo que aumentaba el gasto e implicaba tener que devolver el coche allí el último día.

Finalmente, revisando una a una las compañías que funcionaban en el aeropuerto y barajando todas las demás opciones, decidimos alquilar el coche con Hertz por 115 € los 4 días (coche tipo Opel Corsa) esperando en el aeropuerto hasta que abrieran sus oficinas a las 15:30.



La experiencia fue muy buena, abrieron puntuales, nos atendieron rápido y nos entregaron las llaves de un Renault Megane gasolina de gama muy superior al que habíamos reservado, con GPS incorporado y otras muchas funciones que algunas ni conocíamos.




Como inicialmente no sabíamos si el coche dispondría de GPS, ya que habitualmente lo señala como extra a contratar, nos habíamos bajado los mapas de Alsacia y Selva Negra de la aplicación gratuita Maps.me para tener navegador sin conexión a Internet en caso de necesidad.

viernes, 8 de abril de 2016

Escapada de fin de semana a Londres - Alojamientos


A pesar de que viví 9 meses en la capital inglesa hace unos años, apenas conozco sitios donde alojarse en la ciudad, ya que por aquel entonces me quedaba en una residencia de estudiantes en el centro de Londres (hoy sustituida por un edificio de Inditex) y los que me visitaban podían quedarse conmigo, por lo que nunca me surgió la necesidad de buscar alojamiento.

Por eso, cuando surgió la idea de hacer una escapada con amigos no tenía ni idea de por donde empezar y tuvimos que recurrir a las plataformas habituales: Booking, Airbnb, Homeaway... Lo que normalmente es una búsqueda relativamente sencilla, en esta ocasión se complicó más de la cuenta por mala suerte con las reservas y no contar con mucho tiempo de margen. En general, en ciudades muy turísticas como Londres suele ser recomendable buscar alojamiento con la mayor antelación posible, especialmente si se busca algo decente a un precio ajustado, y más aún si coincide con algún evento como nos sucedió a nosotros (fin de semana de San Valentín, celebración del año nuevo chino...)

Al ser un grupo de 6, preferíamos un apartamento para compartir por ser la opción más barata y también la más cómoda para poder cenar o simplemente pasar el rato. Se puede decir que exploramos la mayoría de buscadores conocidos y no encontramos muchas opciones. En Airbnb por ejemplo, muchos de los disponibles eran bastante caros o estaban alejados de la zona más céntrica.

Nuestro primer fiasco vino de la mano de Booking. Queríamos que no estuviera muy lejos del centro y encontramos un apartamento barato en Harrow Road que lo situaba cerca de la estación de Paddington, por lo que reservamos inmediatamente. El problema vino cuando al buscar en Google maps cómo llegar hasta allí descubrimos que donde lo señalaba no había ningún edificio de viviendas y buscando en internet encontramos que en realidad el apartamento estaba en Wembley, a más de media hora de donde decía estar. Tras varias llamadas a Booking y al propietario nos devolvieron el dinero, pero ya habíamos perdido varios días en la búsqueda de alojamiento. He reservado decenas de alojamientos con Booking y es la primera vez que tengo este problema, aunque el responsable sea el anunciante, en mi opinión Booking también debería verificar los anuncios, ya que si se deja en manos de Google maps puede haber fallos como este.

El segundo intento de reserva tampoco tuvo éxito, probamos con Homeaway pero en esta plataforma para reservar se manda un mensaje al propietario y si éste no responde en 24 horas se desestima la reserva, que fue lo que nos sucedió a nosotros. El dueño respondió 2 días después en portugués agradeciendo el contacto pero indicando que el apartamento no estaba disponible en esas fechas, pese a que en la web de Homeaway sí que aparecía como tal, por lo que esta plataforma no nos pareció muy fiable.

Finalmente reservamos un apartamento para 6 personas en London Paddington Suites. Era algo más caro que los anteriores pero las fotos tenían buena pinta y este sí estaba cerca de la estación de Paddington, en el 200 de Sussex Gardens, a 5 minutos andando. Pese a reservar a través de Booking, este alojamiento no admitía cancelación gratuita, el importe se pagaba íntegro al hacer la reserva y no había devolución si se cancelaba. El precio total para dos noches del 12 al 14 de febrero fue de 290 libras, 390,57 € según el cambio de entonces, o lo que es lo mismo, 65 € por persona el fin de semana, lo que, para ser Londres, no está nada mal.



El apartamento, en el segundo piso de un bloque de edificios de estilo victoriano, constaba de una habitación con cama de matrimonio, dos literas y un armario, un pequeño baño con bañera y un salón/cocina con sofá-cama (como en la foto pero con el sofá-cama en un lateral y en el centro una mesita). Había calefacción, utensilios de cocina, una mesa de comedor con sillas para 6 personas, horno, hervidor de agua, tostadora, televisión y secador de pelo. También disponía de sábanas y toallas para todos y artículos de aseo y wifi gratuitos. El edificio tiene 3 plantas todo de apartamentos de alquiler pero no tiene ascensor.




Como no disponen de recepción el check-in se realiza por mail o teléfono. Hay que ponerse en contacto con ellos el día de la llegada y te proporcionan la combinación de unas pequeñas cajitas que hay en el patio inferior del edificio, donde se encuentran las llaves del portal y del piso. Lo bueno de no tener recepción es que hay menos control y no es necesario dar explicaciones si se lleva a alguien de fuera.

Tras la reserva en Booking recibimos un e-mail solicitándonos información de la hora de llegada prevista y otros datos de contacto. Tras responder a ese e-mail te envían toda la información del piso, como la dirección exacta o los pasos para la recogida de las llaves. Aunque la entrada permitida era de 14 a 18 horas, les consultamos si podríamos pasar antes a dejar el equipaje, ya que pensábamos llegar a Londres sobre las 11 y para no cargar con todo hasta después de comer, y nos dijeron que era posible a partir de las 11:30 pero que llamásemos o escribiésemos el día de la llegada y nos lo confirmarían. Así lo hicimos y no hubo problema, llamamos a primera hora y nos dieron las claves de las cajas con la llaves, por lo que nada más llegar pudimos entrar a dejar las cosas. Lo que sí nos recalcaron es que la hora de salida eran las 11 de la mañana, y que de querer salir más tarde había que pagar un suplemento de 30 libras (igual que si se hacía la entrada más tarde de las 18 horas), pero para nosotros eso no era problema.

La verdad es que nos llevamos una grata sorpresa con el piso, cuando llegamos estaba todo preparado, limpio y en buen estado (salvo la manilla del baño que se caía de vez en cuando). Si a eso se añade el precio y la buena ubicación, a 5 minutos a pie de la estación de Paddington y de Hyde Park, resulta 100 % recomendable.

En este viaje también nos alojamos en el St. George Hotel, muy cerca del anterior, en Norfolk Square, una plaza ajardinada bastante tranquila a 5 minutos andando de la estación de Paddington. El motivo es que José y yo nos quedábamos 2 noches más que el resto del grupo y elegimos éste por estar cerca del otro alojamiento y porque tenía cancelación gratuita, ya que no sabíamos fijo si íbamos a pasar allí las dos noches. Reservamos en Booking una habitación doble con baño por 90 libras, pero la última semana modificamos la reserva para una noche porque la otra la íbamos a pasar con unos amigos y al final pagamos sólo 49.




En este caso la sorpresa también fue positiva. Nos dieron una habitación grande en la última planta (con camas para 4 personas) y todo estaba limpio y en buen estado. Quizá por estar en un cuarto no nos molestó el ruido del metro que debe pasar muy cerca (habíamos leído algunos comentarios que nos habían dejado preocupados). El inconveniente que tiene, como ocurría con el apartamento, es que no hay ascensor y hay que subir por una escalera estrecha y empinada típica de los edificios antiguos, aunque para personas sin problemas de movilidad no supone ningún inconveniente.




La habitación cuenta con televisión de pantalla plana, hervidor, sobres de té, café y cacao y artículos de aseo y wifi gratuitos. Además el desayuno está incluido, aunque éste consiste en unas bandejas con bollitos, zumo y poco más que te llevan a la habitación a la hora que se concierta al hacer el check-in.




Quizá lo peor de la habitación es el baño, que es una especie de módulo prefabricado, con la ducha a ras de suelo, aunque también hay disponibles en la primera planta otros baños comunes normales.




Por lo demás todo estuvo bien. Quizá lo único destacable fue que no disponen de adaptadores para los enchufes y cuando les preguntamos si nos podían dejar alguno nos remitieron a una máquina expendedora en la que los vendían por 3 libras. Lo que sí hicieron fue permitirnos subir a la habitación a dejar las maletas cuando llegamos por la mañana, pese a que la entrada no era hasta las dos de la tarde, pero como tenían la habitación ya disponible pudimos dejar nuestros bultos y los del resto del grupo hasta el mediodía.

En general se trata de otro alojamiento recomendable, si bien no es el sueño de todo viajero, tratándose de Londres y con esa ubicación y precio, quedamos bastante satisfechos.

sábado, 19 de marzo de 2016

Noruega 2015 - Datos prácticos


Algunos datos básicos sobre Noruega


El Reino de Noruega, nombre oficial del país, es una monarquía democrática parlamentaria (como España) que forma parte de la península escandinava junto con Suecia, Finlandia y una parte de Rusia. Su territorio continental está situado entre los paralelos 51º (a la altura de Escocia) y 71º, cerca del Cabo Norte, aunque tiene también soberanía sobre el archipiélago de las Svalbard o la isla de Jan Mayen, entre Groenlandia e Islandia. Pese a esto, buena parte del país es habitable gracias a la presencia de la corriente del golfo que le otorga un clima oceánico. 

Está organizado en 19 provincias con capital en Oslo. Su población es de más de 5 millones de habitantes, de los cuales alrededor de 1,5 residen en Oslo y su área metropolitana. La densidad media de población es de 15,5 hab/km2, una de las más bajas de Europa, tan sólo superado por Islandia. Destaca especialmente su línea de costa, que se extiende a lo largo de más de 20.000 km y que incluye uno de los elementos que más visitantes atrae, los Fiordos Noruegos, profundos valles de origen glaciar.



Aunque no siempre ha sido así, se trata de un país muy rico, situándose en la actualidad en el tercer puesto del ranking mundial en PIB per cápita gracias sobre todo al petróleo, que supone la cuarta parte de su PIB (son los terceros en exportación a nivel mundial por detrás de Rusia y Arabia Saudí).
El idioma oficial es el noruego, con dos estándares en la modalidad escrita, el Bokmal, que es el más usado y el Nynorsk, mezcla de multitud de dialectos del país. El noruego es similar al danés o el sueco, bastante incomprensible para los latinos por su estilo germánico, pero resulta fácil entenderse en inglés, en especial en los sitios turísticos. Respecto a la religión, alrededor del 80 % de la población pertenece a la Iglesia evangélica luterana.


Vuelos


Existen multitud de posibilidades para viajar a Noruega desde España. Si se va a viajar en coche o caravana, la mejor opción es cruzar a través de Dinamarca. El alquiler de caravanas allí es bastante caro por lo que mucha gente opta por alquilarlas en Alemania y cruzar con ellas la frontera por Dinamarca o en barco.

Nosotros optamos por el medio más cómodo y rápido, el avión. Son también muchas las opciones para volar hasta allí, no en vano gran multitud de noruegos eligen España como destino de sus vacaciones o incluso fijan aquí su segunda residencia.

Entre las compañías de bajo coste destacan las conexiones de Ryanair con Oslo desde Alicante, Málaga, Gran Canaria, Ibiza, Palma y Tenerife o las de Vueling desde Barcelona a Bergen, Oslo o Stavanger.

Nosotros, como queríamos aprovechar el viaje para visitar a unos amigos que viven en Oslo, elegimos combinaciones diferentes para la ida y la vuelta. La ida a Oslo la hicimos con Ryanair vía Mallorca, por 145 € los dos (con una maleta facturada), a lo que había que añadir el vuelo de Menorca a Palma con Iberia (90 €). La vuelta de Bergen a Menorca vía Barcelona fue con Vueling los dos trayectos, por 150 € el primero y 64 € el segundo (nosotros dos más la maleta). Ambos vuelos tenían una duración parecida, alrededor de 3 horas.

Por lo que nuestras vuelos quedaron de esta manera:

IDA:          Menorca (9:20)          à        Palma (9:55)           à        Oslo Rygge (15:55)

VUELTA:   Bergen (15:55)           à        Barcelona (19:05)    à        Menorca (21:55)


El aeropuerto de Oslo Rygge se encuentra a unos 60 kilómetros al sur de Oslo. La forma más sencilla de llegar a la ciudad es con los autobuses Ryggeekspressen, que coordinan su frecuencia con las llegadas y salidas de los vuelos de Ryanair. Los billetes se pueden comprar en el propio autobús o por internet, siendo de esta última forma más barato (170 NOK en lugar de 180 NOK por persona el billete de ida). Nosotros llegamos pronto y pudimos coger el autobús anterior (no suelen poner problemas si hay sitio disponible) y en una hora estás en la estación de autobuses de Oslo.
También se puede ir en tren, pero hay que coger un bus lanzadera a la estación que tarda unos 8 minutos. El precio del tren es similar al del bus (164 NOK) y tarda unos 50 minutos, por lo que no tiene muchas ventajas respecto al autobús.



En el caso del aeropuerto de Bergen a la vuelta, utilizamos el autobús Flybussen para llegar a él desde el centro de la ciudad. Los hay cada 15 minutos y tarda una media hora en llegar hasta al aeropuerto. Además se puede coger en distintos puntos de Bergen, aunque a nosotros nos venía mejor la estación de autobuses. Nos costó cada billete sencillo 90 NOK y los compramos por internet, válidos para cualquier hora dentro del día seleccionado.


Economía y compras


La moneda oficial de Noruega se llama krone o corona noruega (NOK). Aunque no viene mal llevar dinero en efectivo, en la mayoría de sitios aceptan tarjetas de débito y/o crédito. Nosotros habíamos cambiado algo en el banco antes de ir, por tener para imprevistos y porque creíamos que uno de los alojamientos que habíamos reservado no admitía tarjetas aunque luego pudimos pagar en todos con ella. También se puede cambiar dinero allí, en alguna de las oficinas de cambio o en Oficinas de turismo, o sacar dinero en los cajeros automáticos, donde la comisión será la que aplique nuestro banco. Hay que tener en cuenta que incluso pagando con tarjeta en los establecimientos la mayoría de bancos cobran una comisión por cambio de divisa que varía de un banco a otro (en ING es del 3 % por ejemplo).

Para tener una idea aproximada, estos son algunos ejemplos del precio de varios productos:
  • 1 litro de gasolina: 12-16 NOK
  • 1 litro de leche: 14-18 NOK
  • 1 litro de zumo: 40 NOK
  • 1 kg mandarinas: 35 NOK
  • un café en una cafetería: 35 - 40 NOK
  • una cerveza en un bar: 70- 100 NOK
  • cena para dos en restaurante económico: 300 - 500 NOK
  • 1 menú Crispy chicken de Burger King: 85 NOK



El pan es difícil de encontrar tal y como lo comemos en España, en formato barra o baguete y lo más habitual es que se parezca más al pan de molde. Normalmente lo venden en bolsas o paquetes sin cortar y tienen disponibles en los propios supermercados unas máquinas especiales donde cortarlo en rebanadas antes de pagar. El precio varía en función del tamaño, calidad y cantidad de cereales que contengan (les encanta señalar la proporción de cereal del pan) pero suele andar entre 15 y 35 NOK.




Algunas de las cadenas más famosas de supermercados son Kiwi, Rema 1000, Rimi, Bunnpris, Coop y Spar. Las 3 primeras son las más baratas y con calidad aceptable. Los horarios varían de un lugar a otro pero suelen ser de lunes a sábado entre las 7-8 de la mañana y las 9-11 de la noche, aunque algunos abren también los domingos. Los kioskos tipo Narvesen o 7-Eleven también venden algo de comida y bebida pero son bastante más caros.
Algo que llama la atención es que no es fácil encontrar agua embotellada sin gas en los supermercados y la que hay es bastante cara (unas 20 NOK la botella de 1 litro). Esto se debe a que allí el agua mineral es como el que sale del grifo y no le ven mucho sentido a pagar por algo que pueden tener gratis, por lo que lo más recomendable es comprar una botella en el primer sitio que encontremos y luego ir rellenando.




Como ocurre en otros países de Europa, al comprar botellas o latas pagamos una tasa o pant por el envase. Si una vez vacía la devolvemos en cualquier supermercado nos devolverán el dinero que podremos gastar en las nuevas compras. Además, en los supermercados tan sólo se puede comprar alcohol que no supere un 4,7% de graduación, como cervezas, e incluso esto en horarios restringidos, hasta las 18 los sábados y las 20 horas entre semana. Para bebidas de mayor graduación hay que acudir a los establecimientos específicos, los Vinmonopolet.

Noruega en general es un país bastante caro, en especial lo que respecta a la vida fuera de casa, alojamientos, restaurantes, pubs... y es algo que hay que tener muy en cuenta a la hora de viajar allí. Lo que menos caro nos pareció en relación al resto fueron la gasolina y los barcos de línea que se usan para cruzar los fiordos.

En las fechas de nuestro viaje, agosto de 2015, el cambio estaba más o menos 1 NOK = 0,11 EUR o 1 € = 9,1 NOK, por lo que solíamos usar como regla rápida de conversión coronas - euros dividir el precio en NOK entre 10.

En relación a las propinas no hay obligación de dejarlas, pero se puede dejar entre un 5 y un 15 % si se quiere destacar un buen servicio.

Si se gasta más de 350 NOK (290 NOK en comida) en una tienda asociada a Global Blue o Tax free Worldwide y no se es residente en Noruega, Finlandia, Suecia o Dinamarca, se puede solicitar la devolución de impuestos o VAT al abandonar el país (máximo 30 días desde la fecha de compra). Para ello hay que pedir el impreso en la propia tienda y una vez rellenado hay que entregarlo en el aeropuerto o en la frontera en el Refund point señalado, junto con el pasaporte y los productos comprados. Una vez hecho el trámite, en unos días obtenemos la devolución en nuestra cuenta del 25 % (15% para comida) correspondiente al impuesto. Nosotros en esta ocasión no lo hicimos porque tan sólo compramos un par de recuerdos por poco dinero, pero en Islandia sí que lo solicitamos y nos lo devolvieron en menos de una semana sin problema.



Al final nuestro presupuesto del viaje quedó más o menos así:
  • Vuelos: 450 €
  • Alquiler de coche: 420 €
  • Gasolina y peajes: 130 + 65 = 195 €
  • Alojamientos: 400 €
  • Comida: 200 €
  • Trenes, autobuses y barcos: 355 €
  • Actividades (museos, funicular Bergen, barco Geirangerfjord): 75 €

El total para 2 personas 10 días fueron unos 2100 €, lo que da idea de lo caro que sale viajar por Noruega. Por supuesto influyen las fechas, con julio en general más demandado porque es cuando ellos disfrutan también de sus vacaciones, y la antelación con la que se reserven vuelos y alojamientos. Aunque nosotros intentamos ajustar al máximo está claro que no es un país asequible.


Transporte


Aunque nos hubiera gustado repetir la experiencia de Islandia alquilando una campervan para recorrer los fiordos, nos costó mucho encontrar algo de ese estilo en Noruega. Lo más parecido era alquilar una caravana, pero los precios eran demasiado elevados para nuestro ajustado presupuesto. Así que al final decidimos alquilar un coche normal y buscar los alojamientos con tiempo para encontrar opciones lo más baratas posibles. El inconveniente de esto es que te limita a la hora de planear el recorrido o ante imprevistos como los que tuvimos con el túnel cortado, ya que tienes que llegar sí o sí cada noche a un lugar concreto. Aún así la experiencia fue bastante positiva y no nos podemos quejar del resultado, ya que estuvimos en algunos sitios espectaculares.

Como nuestra entrada en Noruega fue vía Oslo, teníamos que buscar la mejor forma de ir hasta Bergen para iniciar el viaje por los fiordos. La opción de alquilar el coche en Oslo y devolverlo en Bergen era la más práctica, pero suponía un recargo de entre 300 y 400 € sobre el precio del alquiler del coche, lo que nos hizo pensárnoslo bastante.

Al final decidimos hacer el trayecto Oslo - Bergen en tren, ya que decían que era uno de los recorridos ferroviarios más bonitos de Europa. Hay 4 salidas diarias y la duración del viaje es de unas 7 horas. Nosotros cogimos el de las 12 que llegaba a Bergen a las 7 de la tarde para poder viajar de día y ver el paisaje. El precio de los billetes varía según las fechas, las horas y la antelación con la que se compre. Nosotros tuvimos problemas al comprarlo en la web porque creíamos haberlo pagado (en Paypal figura en proceso) pero no recibíamos el mail de confirmación y cuando nos pusimos en contacto con ellos y nos informaron que no había ninguna reserva a nuestro nombre el precio ya había subido, costándonos al final cerca de 200 € los dos billetes sencillos.


Una vez en Bergen habíamos reservado el alquiler del coche con Hertz, ya que era la opción más económica (420 € por 6 días sin límite de kilómetros con cobertura parcial por robo y colisión y política de combustible lleno-lleno). Hay 3 oficinas de la empresa en la ciudad, una en el aeropuerto, otra unos 12 km al norte de Bergen y otra en un polígono industrial a las afueras. Esta última fue la que elegimos nosotros, ya que era la que mejor nos venía puesto que pasábamos la noche anterior en Bergen (se puede llegar en autobús urbano hasta allí). Tanto esta oficina como la del aeropuerto abren todos los días, lo que facilita la entrega del coche en fin de semana.

El coche lo tienen listo para la hora acordada, nosotros llegamos antes y tuvimos que esperar a que lo acabaran de preparar. Conviene fijarse si es automático o manual si se tiene preferencia por alguna de las dos cosas. Por ejemplo en nuestro caso pese a que en la reserva indicaba coche manual en un principio nos dieron uno automático, aunque tras comentárselo y esperar unos minutos nos lo cambiaron por uno manual, un Hyundai i20 de 5 puertas gasolina.


Para poder recoger el coche, además del carnet de conducir, hay que presentar la tarjeta de crédito con la que se realiza la reserva, ya que con ella retienen un importe de 1000 NOK a modo de depósito. Además en Noruega el sistema de peaje Autopass funciona de manera que no hay que pararse a pagar en cada punto de control, sino que una cámara controla nuestro paso y nos lo factura (más info en la web de Autopass). En general al alquilar un coche éste lleva ya el dispositivo necesario para registrar el paso por los peajes, de manera que la propia empresa de alquiler nos cobra el total gastado en peajes tras devolver el coche.


Para moverse dentro de las ciudades, sino se dispone de las tarjetas turísticas como la Bergen Card o la Oslo Pass que incluyen también entradas a museos u otras atracciones, hay que comprar pases de día o billetes sencillos en las máquinas habilitadas o en los kioskos Narvesen o 7-Eleven. En general los precios del transporte público son bastante caros, entre 30 y 50 NOK por viaje, según se compre anticipadamente o en el propio transporte, y sobre 100 NOK los pases de 24 horas. Para más información sobre el transporte público en Oslo está bastante bien la web de Visit Oslo (en castellano) y sobre Bergen todo está en la web Skyss.
Si se necesita dejar equipaje por una horas en Bergen las consignas de la estación de tren son la mejor opción, hay varios tamaños, la intermedia, en la que entran una maleta grande y 2 mochilas son 60 NOK 24 horas (no alquilan por menos). Se puede pagar en metálico o con tarjeta en unas máquinas habilitadas que proporcionan un ticket con el código de re-apertura y están disponibles de 6 a 23:30.

Otras formas de visitar los fiordos son los tours de Norway in a nutshell o los cruceros, tanto los de las grandes empresas de cruceros habituales como el Hurtigruten, una línea regular que recorre la costa oeste de Noruega desde 1893, originariamente como medio de transporte del correo pero que en la actualidad lleva también pasajeros y carga, recorriendo 2700 kilómetros en 6 días.


Información y guías


Como en otras ocasiones, fueron los blogs de viajes los que más nos ayudaron a planificar nuestro recorrido por Noruega, siendo estos los que más nos ayudaron:
Y en la web de Buscablogs se pueden encontrar muchos más, tanto de Noruega como de otros destinos de Europa y el mundo.

Sin embargo, los mapas y guías de viaje no pueden faltar en nuestro equipaje, para tener así a mano toda la información necesaria durante nuestra estancia en el país.


Es difícil encontrar guías que se centren exclusivamente en los fiordos por lo que lo más habitual es recurrir a publicaciones de todo el país. Nosotros cogimos en la biblioteca la guía de Noruega de El País Aguilar, que conocía de otros destinos y me gustaba mucho su formato, y teníamos además los folletos que nos habían enviado gratuitamente desde VisitNorway. El enlace desde donde se podían descargar y solicitar los catálogos y mapas ya no está disponible y no he conseguido encontrarlos en su página, quizá este año ya no ofrezcan este servicio o lo actualicen en un futuro. Por si acaso, en esta web se puede ver el catálogo de La Noruega de los Fiordos de 2014.




Otro de los puntos importantes si vamos a desplazarnos en coche es llevar un buen mapa o GPS. En ocasiones viene gratis con el coche de alquiler pero otras veces hay que pagar si se quiere este servicio, como fue en nuestro caso. En previsión, y viendo lo útil que nos había sido llevar un mapa en el viaje del año anterior por Islandia, pedimos el Roadmap en la web de VisitNorway.




Es un mapa bastante básico, su escala es 1:1.000.000 y apenas vienen carreteras secundarias, por lo que compramos además en Amazon por 8.45 € el mapa de carreteras de Frytag & Berndt de Noruega central que engloba la mayor parte de la zona en la que más tiempo íbamos a pasar.



Este mapa es bastante bueno, muy completo, con bastante información de puntos de interés aparte de carreteras y distancias, aunque tiene como inconveniente que es muy grande y desplegarlo completo es casi misión imposible.

Además nos descargamos antes del viaje la aplicación Sygic de GPS en el móvil, que nos resultó muy útil, en especial para salir y entrar a Bergen. Como los mapas se pueden descargar previamente, una vez allí sólo necesita activar la localización para que funcione como GPS y no es necesario tener conexión a internet como puede ocurrir con otros navegadores como Google maps.


Alojamiento


En general el alojamiento es bastante caro en Noruega, es difícil encontrar algo en verano para 2 personas por menos de 60 € la noche salvo cabañas con baño compartido o habitaciones compartidas. Además, excepto en los hoteles, las sábanas y toallas no están incluidas en el precio y hay que llevarlas o alquilarlas durante la estancia (nosotros llevábamos nuestros queridos sacos sábanas). Para ajustar el precio lo máximo posible intentamos mirarlo con tiempo y al final pudimos encontrar sitios bastante decentes a precios asequibles, algunos en lugares incomparables. En las ciudades es donde más cuesta encontrar sitios económicos (en Bergen lo más barato que encontramos fue por 80 € la habitación para 2), aunque tuvimos la suerte de que en Oslo nos quedábamos en casa de unos amigos.


Estos son los alojamientos que recorrimos a lo largo del viaje, todos cabañas por ser lo más económico, salvo en Bergen la primera noche:


Otros datos de interés


  • Los enchufes son como en España, de 2 clavijas y 230 V, no hace falta adaptador
  • La hora es la misma que en la España peninsular, no hay diferencia horaria
  • En la mayoría de alojamientos y en muchas cafeterías y restaurantes hay wifi gratuito, no es necesario comprar tarjetas para conectarse a internet salvo que se necesite tener acceso de forma permanente
  • A mediados de agosto en la zona de los fiordos amanece sobre las 6 de la mañana y anochece entorno a las 21.30. Si molesta la luz para conciliar el sueño conviene llevar antifaz ya que, como en muchos otros países de Europa, no suelen tener persianas ni contraventanas.
  • La importación de alcohol y tabaco está limitada según la graduación y el tipo de tabaco (más info en la web del Ministerio de Asuntos Exteriores). Además se pueden introducir en el equipaje hasta 10 kg de productos cárnicos, lácteos y huevos si proceden del Espacio Económico Europeo, muy conveniente para llevar embutido
  • Conviene respetar los límites de velocidad y las normas de circulación ya que las multas son de las más elevadas de Europa, con por ejemplo más de 5.000 NOK por pasarse un semáforo en rojo o hacer un adelantamiento prohibido. Además es habitual que se exija el pago de la multa en el momento. Los límites de velocidad son de 50 km/h en ciudad, 70 - 80 km/h en zonas interurbanas y 100 km/h en autopista. 
  • Es obligatorio como en España el uso del cinturón de seguridad pero también de las luces de cruce las 24 horas
  • No es necesario pasaporte para los ciudadanos de la UE, con el DNI es suficiente
  • Conviene tramitar la Tarjeta Sanitaria Europea antes de viajar para poder ser atendido en las mismas condiciones que los residentes noruegos. Esto no exime de tener que pagar entre 20 y 30 € por consulta y las medicinas en su totalidad. También se puede contratar un seguro de viaje con distintas coberturas
  • El prefijo telefónico de Noruega es el +47 y el teléfono de emergencias el 112
  • La embajada española en Oslo está en Halvdan Svartes gate 13 y su horario de atención al público es de 10 a 14 de lunes a viernes.


Enlaces y aplicaciones útiles


          http://www.yr.no/
          http://pent.no/