El segundo día del viaje nos despertamos pronto para regresar a la Playa de las Catedrales y disfrutarla con menos gente.
La bajamar casi coincidía con el amanecer así que teníamos tiempo para recorrerla con calma. Aunque enseguida empezó a llegar gente nada comparado a la tarde del día anterior y nos gustó mucho verla así, creemos que el sitio bien merece el madrugón.
A esas horas no hay control de acceso y el parking estaba medio vacío. Dimos un paseo por ella y por la parte alta y seguimos camino.
Nuestro siguiente objetivo del día era la localidad de Mondoñedo, por lo que seguimos por la carretera nacional casi hasta Foz, disfrutando de las vistas sobre su ría, y ahí podemos enlazar con la autovía A8 hacia el sur o seguir por la nacional.
En realidad Mondoñedo no estaba inicialmente en nuestro planning pero unos amigos nos dijeron que no podíamos pasar cerca y no probar la tarta de Mondoñedo de O Rei das Tartas. Como el desvío no era de mucho kilómetros para allá que nos fuimos y lo cierto es que la localidad en sí misma merece una visita.


