Aprovechando el tiempo casi primaveral que nos estaba dejando marzo y con ganas de retomar las escapadas en furgo, aprovechamos 3 días libres en el trabajo para acercarnos al Pirineo y, cruzando al país vecino, recorrer el departamento de Ariège.
En el mapa aparecen en azul los lugares que visitamos y en gris otros muchos que habíamos ojeado pero no tuvimos ocasión de conocer, por si puede servir como ideas si se dispone de más tiempo por la zona.
Llevábamos las raquetas y ropa de nieve ya que teníamos esperanza de hacer alguna ruta pensando que aún habría bastante nieve en cotas altas. Por desgracia, las altas temperaturas de los últimos días habían hecho mella también allí y era difícil encontrar nieve por debajo de los 1.900 metros de altitud.
El primer día fue prácticamente de viaje. Salimos a media mañana de casa y tras cruzar la frontera por Puigcerdá elegimos como destino el Coll de la Llosa por su furgoperfecto y por haber allí una estación de esquí nórdico con circuitos para raquetas gratuitos.
Por desgracia había muy poca nieve y al menos el inicio de la ruta había que hacerlo sin raquetas sí o sí, por lo que decidimos cambiar de planes e improvisar. De camino habíamos visto el desvío al Lac de Bouillouses y recordábamos de otra ocasión que era una zona apta para hacer excursiones con raquetas así que pusimos rumbo hacia allí.
Aunque un cartel en el desvío indicaba que la carretera estaba cortada decidimos seguir para ver hasta donde se podía llegar. Ya iba habiendo hambre y en cuanto encontramos un área con mesas de madera decidimos parar a comer. La zona era muy bonita, junto al río, con algo de nieve en los alrededores y aunque no hacía mucho calor comimos muy a gusto.
