domingo, 6 de diciembre de 2020

Día 5 Dolomitas (08/07): Lago di Sorapis, Passo Giau y Alleghe

 

El quinto día del roadtrip despertamos con una de las mejores vistas de todo el viaje. 


Habíamos pasado la noche en el aparcamiento de las Tre Cime di Lavaredo y aunque suele hacer frío merece mucho la pena dormir allí.

sábado, 28 de noviembre de 2020

Día 4 Dolomitas (07/07): Lago di Braies, Lago Misurina y Tre Cime di Lavaredo


Tras posponerlo el día anterior por el mal tiempo, este era uno de los días grandes del viaje, ya que por la mañana íbamos a recorrer el Lago di Braies y por la tarde las Tre Cime di Lavaredo.


Habíamos dormido con la furgo en el parking del Lago di Braies para levantarnos pronto (a las 5.30 nada menos!) e intentar disfrutar con tranquilidad de las primeras luces del día en el lago. 


Por desgracia no es posible del todo, ya que incluso a esa hora hay gente, aunque tenemos que reconocer que no demasiada y podemos hacer fotos con calma. 



Definitivamente el madrugón merece la pena, el lugar es espectacular y muy fotogénico, aunque sabemos por los compañeros de viajandonuestravida que alguna de las fotos más chulas son desde el embarcadero de madera. Como el acceso a esa hora está cerrado (abren de 9 a 19 horas para alquilar las barcas por 20 €/hora) decidimos meternos al agua para llegar a la plataforma delantera, evidentemente mojándonos más de lo esperado pero el resultado mereció la pena. 


 

jueves, 26 de noviembre de 2020

Día 3 Dolomitas (06/07): Klausen, Bressanone, Vipiteno y Lago di Braies


Aunque nuestra plan inicial era pasar la segunda jornada del viaje en otro de los grandes atractivos de Dolomitas, el Lago di Braies, decidimos cambiar de planes ya que no paraba de llover y no íbamos a poder disfrutar del lugar al 100 %. Al no tener reservas podíamos cambiar de rumbo en cualquier momento, ventajas de la vanlife.

Decidimos dedicar la mañana a hacer turismo visitando algunos pueblos de la Val di Funes, de apenas 24 km, para lo que la lluvia no resulta tan molesta.




Primero paramos en la chiesa (iglesia) de Santa Maddalena para verla por dentro, ya que su interior está abierto por las mañanas. No es muy grande pero está bellamente decorada. Aunque nosotros no tuvimos que pagar hemos leído que ahora sí que cobran por entrar, quizá en ciertas épocas suceda ante la elevada afluencia de turistas.


Aunque el día no acompañaba y no era posible disfrutar de las vistas merece la pena una visita y pasear por sus alrededores con calma. Se puede subir desde el pueblo caminando o en coche. 



En el mismo pueblo de Santa Maddalena está el Centro de visitantes del Parque natural Puez-Geisler/ Puez-Odle, con una exposición de la fauna y geología del parque, folletos informativos y aseos. En temporada alta abre a diario salvo los lunes y la entrada es gratuita. El Parque natural, fundado en 1978 abarca en la actualidad más de 10.000 ha.