Hace tiempo que la zona de Alsacia está en mi lista de destinos pendientes, había visto las fotos de sus pueblos de cuento y me había enamorado, pero desde finales de noviembre la llegada de las fiestas navideñas le proporcionan aún si cabe más encanto. No en vano se conoce como la cuna de la Navidad, y la decoración y mercadillos abundan allá donde vas.
Por eso cuando a finales del año pasado nos mudamos a Gerona y vimos que uno de los destinos de Ryanair desde allí era a Baden-Baden (a escasos 50 km de Estrasburgo), se reavivaron las ganas de una escapada. Y este año por fin pudimos llevarla a cabo.
Los mercadillos navideños en esta zona suelen comenzar a finales de noviembre, generalmente entorno al 25, aunque conviene consultar la web Navidad en Alsacia para tener información detallada.
Si se quieren evitar aglomeraciones de gente, aunque en algunos casos es complicado, hay que descartar fiestas navideñas y fines de semana. Nosotros fuimos de domingo a jueves y en buena medida lo conseguimos.
Transporte
Vuelos
Aunque habitualmente se suele utilizar el aeropuerto de Basilea como vía de acceso a Alsacia, recorriéndola de sur a norte, nosotros lo hicimos al revés al tener vuelo directo desde casa a Baden-Baden (Alemania) con Ryanair. Como esta ruta únicamente opera jueves y domingo y en diciembre no podíamos ir por trabajo, nuestras opciones se restringieron a la última semana de noviembre.
Preferíamos estar por allí días laborables y con el añadido del horario de los vuelos el resultado fue una escapada de 4 días, saliendo el domingo 27 de noviembre a las 10:50 de Gerona y regresando el jueves 1 de diciembre, con salida del vuelo de Baden-Baden a las 17:25 (los vuelos duran aproximadamente 1,5 horas). Compramos los billetes aproximadamente con un mes de antelación y nos costaron los dos ida y vuelta 138 €, aunque unos días antes los habíamos visto más baratos.
En 4 - 5 días es suficiente para ver lo principal de la región, no en vano se trata de la más pequeña de toda Francia con 190 km de largo y 50 de ancho.
Coche de alquiler
Una vez allí la idea era utilizar un coche de alquiler para desplazarnos a Estrasburgo y recorrer Alsacia de norte a sur hasta Mulhouse, donde pasaríamos la última noche y regresaríamos la mañana del jueves 1 por Alemania y su archiconocida Selva Negra, a la que también teníamos muchas ganas.
Como en otras ocasiones utilizamos el buscador Rentalcars para encontrar un coche económico, pero como llegábamos al aeropuerto un domingo a mediodía todo se complicaba mucho si queríamos un precio asequible: o esperábamos varias horas allí a que abrieran las oficinas de las empresas de alquiler o nos desplazábamos a Baden-Baden o a Karlsruhe, lo que aumentaba el gasto e implicaba tener que devolver el coche allí el último día.
Finalmente, revisando una a una las compañías que funcionaban en el aeropuerto y barajando todas las demás opciones, decidimos alquilar el coche con Hertz por 115 € los 4 días (coche tipo Opel Corsa) esperando en el aeropuerto hasta que abrieran sus oficinas a las 15:30.
La experiencia fue muy buena, abrieron puntuales, nos atendieron rápido y nos entregaron las llaves de un Renault Megane gasolina de gama muy superior al que habíamos reservado, con GPS incorporado y otras muchas funciones que algunas ni conocíamos.
Como inicialmente no sabíamos si el coche dispondría de GPS, ya que habitualmente lo señala como extra a contratar, nos habíamos bajado los mapas de Alsacia y Selva Negra de la aplicación gratuita Maps.me para tener navegador sin conexión a Internet en caso de necesidad.
