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viernes, 28 de septiembre de 2018

Etapa 3 Senda de Camille: Gabardito - Lizara


La tercera etapa de nuestra versión reducida de la Senda de Camille era la más corta de todas (track aquí). Con tan sólo 9,5 km de longitud, mucha gente lo une a la siguiente etapa para reducir días, ya que lo normal es llegar a Lizara antes del mediodía. Otra opción habitual es subir al Bisaurín o hacerla como primera o última etapa para utilizar el resto del día para el viaje de ida o vuelta. 

De hecho esta era nuestra idea inicial pero por tema de organización de alojamientos y escasez de plazas en algunos refugios nos quedó en medio, aunque como había tormentas previstas para esa tarde tampoco nos importó mucho y aprovechamos para tomárnoslo con calma.




Tras el desayuno salimos de Gabardito tranquilamente. Por la noche había llovido y había algunas nubes amenazantes pero parecía que no iba a pasar de ahí. 



La primera parte nos tocaba deshacer el tramo final del día anterior, atravesando el hayedo. 



lunes, 24 de septiembre de 2018

Etapa 2 Senda de Camille: Arlet - Gabardito


El segundo día de nuestra "mini" Senda de Camille lo íbamos a dedicar a dividir la original en 2, era el recorrido que nos permitía hacer media senda uniendo el refugio de Arlet con el de Gabardito (track aquí).

Desayunamos sobre las 7 y antes de las 8 ya estábamos en marcha. Lo primero nos toca subir hasta el collado d'Arlet, que coincide con la divisoria entre Francia y España.



Situado a casi 2.100 metros de altitud, desde él tenemos unas vistas espectaculares, tanto hacia el lago de Arlet y el refugio de donde venimos, con el Midi al fondo, como hacia la parte española y el Castillo de Acher.



Desde aquí tenemos además un balcón privilegiado al valle de Aguas Tuertas, tanto que si se hace la Senda de Camille completa y no toca pasar por aquí merece la pena subir en un momento desde el refugio para verlo.






martes, 18 de septiembre de 2018

Senda de Camille: travesía por el Pirineo Aragonés


La Senda de Camille es una travesía circular de unos 120 km que recorre parte del Pirineo aragonés y francés conectando 6 refugios: LizaraGabardito, Aysa (Somport), Arlet, Lescun, Linza y Oza.  En Lescun el alojamiento solía ser en el Camping de Lauzart pero al parecer este año está cerrado y se ofertaban otras alternativas en el pueblo.



El nombre de Camille que lleva la travesía es en honor al último oso autóctono que vivió en la cordillera. Desde 2010 se le da por fallecido ya que apenas se han encontrado rastros y tenía más de 25 años. Los osos que habitan el Pirineo en la actualidad provienen de Eslovenia o son descendientes de ejemplares reintroducidos que se mezclaron con los pirenaicos que vivían entonces.

domingo, 31 de agosto de 2014

Refugios Cavalls del Vent


Refugio Niu de l’Aliga

El refugio consta de 27 plazas repartidas en 2 habitaciones, con dos niveles de literas corridas en cada una. El inconveniente es que ambas habitaciones están separadas por unos tablones que permiten escuchar todos los ruidos de la habitación contigua. La ventaja es que se pueden dejar las mochilas en la propia habitación, si bien las botas deben quedarse fuera como es habitual y hay que acceder con chanclas propias o con las disponibles en el refugio. Cuenta también con un baño de hombres y otro para mujeres. En este último se encuentran las 2 duchas disponibles separadas en 2 espacios, uno con la ducha sólo y otro con un inodoro. Las duchas son de agua caliente y no hay que pagar.


El acceso al refugio se realiza por la puerta principal que hace las veces de cafetería - comedor, disponible también para los usuarios de la estación de esquí. En el comedor hay wifi (único refugio que tenía de los que estuvimos) y un gran número de enchufes disponibles.
La cena está bien, aunque no hay opción de repetir. En nuestro caso consistió en un cuenco de sopa, una pata de pollo y de postre bizcocho borracho con Nutella, manzana o yogur natural a elegir.


En caso de no usar la central de reservas de Cavalls del Vent se puede reservar plaza en este refugio contactando por teléfono o por e-mail. No es necesario pagar señal.

El refugio está abierto todo el año. Más info aquí
 

Refugio Serrat de les Esposes

El refugio, de 1 planta con buhardilla y 30 plazas, dispone de varias zonas para dormir, divididas en 2 habitaciones. Una de ellas tiene 2 plantas y la otra tiene camas sólo en la parte superior, ya que en la inferior es donde se dejan las mochilas y las botas. Únicamente se podía subir a la habitación para dejar las cosas imprescindibles para la noche y posteriormente para dormir, por supuesto sólo con las chanclas.
Los baños están en un lateral del refugio, con un espacio para la ducha y un lavabo y otro para el retrete. Por la ducha con agua caliente hay que pagar 2 €.
En el otro extremo del edificio está el comedor, separado de la cocina por un mostrador, y que cuenta con juegos de mesa y revistas de montaña. Tienen una terraza con bancos, mesas y sillas y todo el frontal del refugio es un área recreativa con una fuente, mesas y barbacoas. 
La cobertura del móvil va y viene, pero subiendo unos metros por la pista se consigue buena conexión. Para cargar el móvil o la cámara hay que dárselo a la guarda del refugio, ya que el único enchufe disponible está en la cocina.
La cena está bien y es abundante, suelen ser platos con verduras o salsas, en nuestro caso pasta con verduras y lomo en salsa de queso, de postre flan.
Para el picnic se puede escoger entre 3 o 4 tipos de embutido en pan con tomate. Viene además con barritas y fruta. 


 

Más información en la web del refugio o en la de Cavalls del Vent.


Refugio Prat d’Aguiló

El refugio está compuesto de 2 plantas, más una zona superior para los guardas. En la planta baja, además de la terraza orientada al este, están el comedor, la cocina y la entrada, donde se dejan las mochilas y las botas. También hay una zona detrás del comedor para cocinar lo que uno lleve.
Tienen chanclas disponibles y cestas de plástico para subir a la habitación las cosas que se puedan necesitar.
En la planta de arriba están las 2 habitaciones, con  capacidad para unas 30 personas y que se componen de dos alturas de literas y unos bancos para dejar las cosas. También se encuentran ahí los baños, con 2 duchas, 2 lavabos con espejo y 2 retretes. Para la ducha con agua caliente hay que pagar 2 €.
Hay cobertura en el refugio aunque fuera es bastante mejor. Enchufes hay 3 o 4 pero sólo funcionan a partir del anochecer cuando encienden el generador. 
La cena está muy rica y es abundante, nuestro día consistía en caldo (con unos vasitos para tomarlo), pasta con tomate y trocitos de butifarra frita, y de postre flan. El picnic, como en todos, consiste en un bocadillo de pan con tomate y embutido a elegir y fruta y barritas energéticas.


A partir del 1 de junio el refugio abre de forma continua y para reservar allí, si no se hace a través de la central de reservas de la Cavalls del vent, se debe utilizar la web de la Federación de entidades excursionistas de Cataluña, donde se solicita el ingreso de una fianza para hacer efectiva la reserva.

Más info en la web de Cavalls del Vent


Refugio Gresolet

El refugio de Gresolet tiene 3 plantas, la baja con los baños, zona para dejar las mochilas y las botas, tendales para la ropa y un jardín bastante grande con mesas; la primera, donde están el comedor y la cocina, y la segunda con los dormitorios y baños. Dispone de varias habitaciones de distintas capacidades, y una zona de literas en la entrada de la planta dormitorio, contando con un total de 45 plazas. Nuestra habitación era doble, compuesta por 2 literas y unos colgadores en la pared pero muy confortable.
Como en otros refugios la ducha de agua caliente cuesta 2 euros.
Lo que no había apenas en este refugio es cobertura en el móvil por lo que se hacía misión imposible conectarse a Internet. En el tablón había un cartel indicando que había que pagar para cargar móviles o cámaras. Nosotros aun teníamos batería suficiente así que no preguntamos. 
La cena estaba buena y había cantidad suficiente. En nuestro día hubo sopa, ensalada y redondo de ternera con salsa de verduras. Carne falto un poco y tras comentárselo al guarda nos sacó otra bandeja así que pudimos incluso repetir.


 
El refugio está abierto de forma ininterrumpida desde el 7 de junio hasta final de temporada. La reserva se puede realizar vía e-mail o por teléfono, no es necesario pagar ninguna señal.

Más info en la web del refugio o en la de Cavalls del Vent
                     

Refugio Sant Jordi

El refugio, de 48 plazas, tiene 2 plantas. En la planta baja está la entrada, donde deben dejarse mochila y botas, los baños, con una ducha y un retrete, el comedor que cuenta con varias mesas y la cocina. En la planta de arriba hay 3 dormitorios más otra zona de literas en la entrada. Nosotros nos instalamos en una de las habitaciones que contaba con 2 niveles de literas de unas 6 plazas cada uno. En esa planta superior están también la habitación del guarda y un baño con ducha que queda cerrado entre las 22.30 y las 7.30 de la mañana.
La ducha son 2 € por el agua caliente a través de una ficha, hay que tener cuidado de no presionar varias veces para evitar que salga agua fría.
Había cobertura para el móvil fuera del refugio pero dentro nada más llegaba justo al lado de la ventana. Para cargar móviles o cámaras hay que dejárselo al guarda ya que los enchufes están dentro de la cocina.
La cena el día que estuvimos allí consistió en puré de calabacín, albóndigas de ternera en salsa de setas y postres caseros, estaba muy buena y había cantidad más que de sobra. 


A partir del 1 de junio abren todos los días. La reserva se puede hacer en la web Federación de entidades excursionistas de Cataluña, previo pago de una fianza.

Más información en la web del refugio o en la de Cavalls del Vent.


martes, 19 de agosto de 2014

Etapa 3: Refugio Serrat de les Esposes - Refugio Prat d'Aguiló


Perfil Serrat de les Esposes - Cortals d'Ingla:


Perfil Cortals d'Ingla - Prat d'Aguiló:



El tercer día de travesía nos levantamos pronto, alrededor de las 6, ya que nos esperaba una etapa algo más larga que la del día anterior y queríamos evitar las prisas de última hora en caso de volver a crecer tormentas por la tarde.

Nos habían dejado el desayuno preparado y el móvil cargado y aunque la leche estaba ya algo fría el resto del desayuno estaba muy bien, con dulce y salado. Tras recoger todo (o casi, ya que mi toalla se quedó allí por desgracia L) y coger agua de la fuente junto al refugio, iniciamos la ruta algo antes de las 7. Escogimos la pista para la subida, ya que nos pareció más cómodo que el camino señalado que subía a derecho y nuestras piernas necesitaban en ese momento todas las facilidades posibles. 

















Gracias al madrugón habíamos visto un bonito amanecer y pudimos disfrutar al inicio de la ruta de preciosas vistas del valle de la Cerdaña cubierto por la niebla.



Continuamos subiendo por la pista hasta una zona donde había señalizado un mirador a mano derecha al que se puede llegar por un sendero accesible, preparado con tablas de madera. Llegamos a él en unos 15 min y pudimos hacer algunas fotos y disfrutar de las primeras vistas del refugio de Cortals d’Ingla, nuestro siguiente objetivo.




Llegamos al refugio sobre las 9 tras llanear y bajar una zona sin complicación, a paso lento y después de varias paradas ya que las agujetas me impedían avanzar muy rápido. En el refugio, algo más pequeño que los anteriores por lo que vimos desde fuera, había bastante gente de la noche anterior. Estuvimos mirando a ver si veíamos a la guarda que nos gestionó el cambio de refugio para darle las gracias pero no la localizamos y tras unos minutos disfrutando de las vistas reanudamos la marcha.



Nos tocaba subir entre bosques hasta el coll de Pendis, punto estratégico para los que dividen la travesía en 2 (como los franceses que nos habían acompañado las dos noches anteriores), ya que desde ahí se puede bajar al refugio de Sant Jordi en unos 30 minutos.


Nosotros continuamos ascendiendo y haciendo breves paradas para comer algunos frutos secos o barritas y reponer fuerzas, deleitándonos con el entorno tan increíble que nos rodeaba.



















Tras la subida, con alguna trepada incluida, se continúa llaneando por la cara norte de las sierras de la Moixa y de la Muga hasta casi el Pas del Bou, donde nosotros aprovechamos para comer ya que a partir de ahí es prácticamente todo descenso.

Poco después comenzamos la bajada por una zona de piedra suelta para a continuación atravesar otra pedrera por un sendero muy estrecho a media ladera, no muy apto para personas con vértigo.


Tras pasar esta zona continuamos descendiendo por la ladera norte, esta vez ya entre árboles, sorprendiéndonos poco después las primeras vistas del refugio que marca el final de nuestra etapa, el Prat d’Aguiló.  



Unos metros más adelante nos aguardaba otra sorpresa no tan agradable. Junto al camino se encontraban los restos de un caballo del que apenas quedaba algo de piel y los huesos.



Mientras seguíamos bajando no podíamos evitar deleitarnos con el entorno que nos rodeaba: echando la vista atrás, la sierra del Comabona, mientras que hacia el norte veíamos a lo lejos el valle de la Cerdaña desde un puesto privilegiado.



Llegamos al refugio de Prat d’Aguiló sobre las 16.30, atravesando previamente unos prados en los que se encontraban varios caballos pastando. Allí nos recibieron muy amablemente, nos explicaron todo y aprovechamos para coger sitio en la habitación.



Tras colocarnos, ducharnos, tomar un poco el sol y picar algo en la terraza, nos metimos dentro ya que empezaba a refrescar y jugamos varias partidas a las cartas. Tienen 3 enchufes para cargar los móviles pero hasta que no arrancan el generador al anochecer no tienen corriente.
A las 19.30 se sirvió la cena, que consistía en caldo (daban unos vasitos para tomarlo), pasta con tomate y trocitos de butifarra frita, y de postre flan, de las cenas más ricas que tuvimos.
Al ser fin de semana el refugio estaba prácticamente lleno. En la mesa coincidimos con una pareja de franceses y otra pareja de Barcelona que hacía la mitad de la travesía, desde el refugio de Sant Jordi. 
Después de cenar reposamos un poco la cena y tras quedar para desayunar y encargar los picnic nos fuimos a dormir.

sábado, 16 de agosto de 2014

Etapa 2: Refugio Niu de l’Aliga - Refugio Serrat de les Esposes




Nos levantamos tras un sueño reparador a las 6.30, ya que habíamos quedado en desayunar a las 7. El desayuno consistió en colacao/café, tostada, galletas y alguna cosa más. Para rellenar las cantimploras cuentan con garrafas para los clientes, ya que la fuente más cercana se encuentra a unos 2 km del refugio. Un rato después comenzamos a andar, tras disfrutar de las primeras luces del día y hacer las fotos de rigor.







Iniciamos poco a poco el descenso por una zona de piedras de bastante pendiente y continuamos por la crestería hasta llegar al inicio de la zona de bosque, rodeados de unas vistas inmejorables.







Seguimos a partir de ahí llaneando por la cara norte de la sierra, disfrutando del camino y las pequeñas sorpresas que íbamos encontrando a nuestro paso.


















Unas 2 horas después, tras dejar bajo nuestros pies el túnel del Cadí, llegamos a la zona del Peñas Altas (2276 m), donde una corta pero dura ascensión permite hacer cumbre sin salirse mucho de la senda de la travesía.






Tras disfrutar de las magníficas vistas, tanto hacia la zona del Pedraforca como hacia el valle de la Cerdaña, iniciamos el descenso.



















Al finalizar la bajada continuamos llaneando entre bosque hasta llegar a unos prados que atravesamos rodeando el Moixeró, el cual da nombre en parte al Parque Natural.


Tras una breve parada a sus pies para reponer fuerzas continuamos la ruta, iniciando el descenso por una bonita zona de rododendros.


Sin embargo la bella estampa duró poco. Unos metros después de comenzar a bajar, el camino continúa casi a derecho por una ladera boscosa de bastante pendiente, adentrándose en una canal donde resulta muy difícil no resbalar por la combinación de barro, piedras y raíces. La bajada se hace larga y dura y nos pasaría factura al día siguiente. Al llegar abajo decidimos continuar sin detenernos ya que, aunque tenemos las piernas bastante tocadas, las tormentas vuelven a acecharnos y oímos los truenos demasiado cerca. Se sigue por una pista junto al Torrent d'en Ramon hasta poco antes del refugio, para acceder al cual se debe coger un camino ascendente que, si bien no es muy largo ni con demasiada pendiente, en nuestro caso con las prisas termina de rematarnos.

Llegamos al Refugio de Serrat de les Esposes alrededor de las 2 con ganas de disfrutar de la comida que el día anterior habíamos encargado desde el refugio del Niu de l'Aliga, ya que teníamos intención de acabar pronto la etapa para evitar las tormentas y así no cargábamos con el picnic. Comimos los 2 menús disponibles: ensalada + arroz de montaña y pasta con verduras + lomo en salsa de queso y de postre, flan. Todo muy rico.

Inicialmente la idea era dormir esta segunda etapa en el refugio de Cortals d’Ingla, pero el día que salíamos de viaje nos llamó la guarda del refugio y nos dijo que un grupo de cocineros de la Cerdaña había reservado para esa misma noche y que si bien en cuanto a plazas no había problema, no podían garantizarnos el cumplimiento de horarios y consiguiente descanso, ya que iban a realizar una degustación de productos típicos y gin-tonics que no sabían hasta que hora se podría alargar. Imaginándonos nuestra más que probable necesidad de descanso creímos mejor opción cambiar el planning y acortar la etapa, eligiendo como final el refugio de Serrat de les Esposes. Por las molestias se ofrecieron a gestionarlo todo e incluso a pagarnos la media pensión o llevarnos e irnos a buscar al día siguiente si queríamos mantener las etapas que teníamos pensadas. A toro pasado fue la mejor opción, tanto por tema descanso cuando comprobamos las consecuencias de la velada al día siguiente, como por tema físico, ya que la bajada al refugio de les Esposes nos dejó tocados y haber llegado a Cortals antes de la tormenta nos habría costado bastante.

Después de comer, hasta que la lluvia hizo acto de presencia, estuvimos descansando, jugando a las cartas, disfrutando de los alrededores y descubriendo rincones...



El refugio tiene en la parte delantera un área de pic-nic con mesas de piedra y barbacoas, donde se encontraban jugando algunos de los “húespedes” del refugio.


A las 19.30 se sirvió la cena que consistió de nuevo en pasta y lomo, por lo que en mi caso tocó repetir, ya que no habían contado con que cenábamos también allí a la hora de ofrecernos los menús para la comida. Como estaba muy bueno todo no me costó demasiado esfuerzo...
Tras la cena nos preguntaron por el picnic y la hora de desayuno. Escogimos entre 3 o 4 tipos de embutido (en mi caso de nuevo longaniza) y como nuestra idea era madrugar bastante se ofrecieron a dejárnoslo todo preparado para que pudiésemos salir a la hora que quisiéramos. Tras reposar la cena, pagamos la cuenta pendiente y nos fuimos a dormir. Les dejé mi móvil a las guardas para que me lo cargaran durante la noche, ya que sólo tenían acceso ellas al enchufe que funcionaba.

El refugio estaba casi completo con gente que fue llegando a última hora, tanto realizando la travesía, como ciclistas y jinetes, y fue complicado coger el sueño, ya que las paredes son bastante finas y se oía todo. A media noche comenzó a llover y estuvo así varias horas. Por desgracia la habitación donde dormíamos tenía una gotera muy cerca de donde yo dormía y, aunque no llegó a mojarme, el ruido que hacía no ayudaba demasiado a conciliar el sueño, lo que añadido a los ronquidos habituales y las agujetas en las piernas que empezaban a hacer acto de presencia, hizo que la noche se hiciera por desgracia larga e incómoda.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Etapa 1: Bagá (Santuari del Paller) - Refugio Niu de l’Aliga


Perfil Rebost - Niu de l'Aliga:



Nuestra aventura comienza el 11 de junio, día que volamos de Menorca a Barcelona para allí coger el autobús a Bagá, donde llegamos sobre las 9 de la noche. Nos recoge Esteve del Santuari del Paller, lugar escogido para pasar la noche por su ubicación, su precio y la amabilidad de los dueños en todas las cuestiones planteadas, como ésta de recogernos en la parada del autobús al no contar con vehículo propio y llegar casi de noche. De camino al hostal Esteve nos confirma que ha habido tormenta a última hora de la tarde, lo que no sabemos es que por desgracia al día siguiente no esperará tanto para hacer acto de presencia…

Al llegar al Santuari comprobamos que el edificio es aún más bonito que en las fotos. Junto al hostal se encuentra la capilla, que merece la pena visitar. Para cenar elegimos menú, en mi caso revuelto de setas, bacalao con tomate y mousse de chocolate, todo muy rico. La habitación, aunque sencilla, cuenta con baño y resulta muy agradable, permitiéndonos descansar para la jornada inicial de la travesía. 


A la mañana siguiente desayunamos sobre las 7.30 un desayuno completo que nos confirma la idea de que se trata de un alojamiento 100% recomendable. Tal y como habíamos hablado nos preparan un par de bocadillos de longaniza y tortilla. Con lo que no contábamos era con la costumbre de la zona de untar el pan (rebanadas de torta) con tomate y aceite, cosa que se repetiría en picnics sucesivos.



Comenzamos a andar junto al propio hostal, por el que pasa el GR 150 que nos permite enlazar con la travesía de Cavalls del Vent en el refugio de Rebost. La subida puede hacerse algo larga ya que es bastante desnivel en pocos km, comenzando con un camino encajonado en una canal para desembocar después en una pista que nos conduce al Paller de Dalt, una pradera con enormes piedras rodeada de varias cumbres que nos dejó boquiabiertos.


Poco después descubrimos por primera vez la cumbre del famoso Pedraforca a nuestras espaldas, lo que nos anima a continuar por tratarse de un futuro objetivo en nuestra travesía.


A medida que seguimos subiendo empiezan a saltar las alarmas; apreciamos varios cúmulos de gran desarrollo próximos a nosotros, y conociendo lo rápido que evolucionan en el Pirineo las tormentas decidimos acortar por la carretera para ganar algo de tiempo.


Esto nos impide pasar por el refugio de Rebost, teniéndonos que conformar con ver su tejado desde arriba. Poco después enlazamos con el camino de la travesía y con los puntos naranjas que la señalan, que serán nuestros compañeros de viaje de ahí en adelante.



Por desgracia, pese a estar en nuestros planes, tenemos que declinar la idea de acercarnos al mirador de les Orris, muy próximo a la senda de la travesía, por culpa de las nubes amenazantes que nos acechan. Continuamos con la ascensión sin parar apenas, nada más que para comer alguna barrita, beber algo de agua y cambiar el esparadrapo de mis pies que se empeña en arrugarse y provocarme ampollas en los talones. A lo lejos vemos la cumbre de la Tossa d’Alp, donde se encuentra el final de nuestra etapa, pero es aun mucha la subida que nos queda por realizar.


Seguimos subiendo hacia el Serrat Gran y la crestería que da acceso al Niu de l’Aliga, comprobando que el esfuerzo de ir ganando altura se recompensa con cada vez mejores vistas. 


Tras pasar el collado de Comaflorit, como vemos la tormenta cada vez más cerca, José coge mi mochila para acelerar un poco el ritmo, ya que en caso de pillarnos justo en la cresta las opciones para refugiarse son casi nulas.

 



Atravesamos un nevero (y es que estamos a casi 2500 m) empezando a notar como caen sobre nosotros las primeras gotas. Las vistas son espectaculares, ya que aparece ante nuestros ojos el valle de la Cerdanya, pero por desgracia apenas podemos disfrutarlas.





Casi corriendo llegamos a la una y media al refugio Niu de l'Aliga, donde poco después vemos como comienza a llover con ganas pero sin la tormenta eléctrica que tanto temíamos. 


Con la carrera que nos habíamos pegado y sin apenas parar en toda la subida llegamos con bastante hambre, por lo que pedimos algo de beber y damos buena cuenta de los bocadillos que nos habían preparado por la mañana.
En el refugio se encuentra ya un grupo de 5 franceses que están realizando la mitad de la travesía. Sobre las 17.30 llegan quienes serían nuestros compañeros de habitación, 4 chicos de Olot que están haciendo la travesía corriendo en 2 días, 9 horas un día del Estasen al Niu, y otras 9 horas al día siguiente para completar la vuelta hasta el Estasen. Llegan completamente empapados al no haber podido evitar los aguaceros intermitentes que han ido cayendo desde la hora de la comida. Ya entonces no podemos evitar admirarles por la hazaña que realizan y nos acordaremos de ellos en varias ocasiones a lo largo de la travesía.


Tras la ducha de rigor, varias partidas de cartas y alguna salida al exterior para conocer el entorno y hacer alguna foto, a las 19.30 nos sentamos a cenar los 11. La cena consiste en un cuenco de sopa, una pata de pollo y de postre a elegir bizcocho borracho con Nutella, manzana o yogur natural, todo muy rico pero con raciones individuales por lo que no había opción de repetir. Poco después de la cena, tras ver el atardecer por desgracia no tan espectacular como habíamos esperado por el estado del cielo, nos fuimos a dormir hasta el día siguiente.