miércoles, 26 de junio de 2019

Namibia 2019 - Información práctica


Algunos datos básicos sobre Namibia


Namibia es un país enorme del extremo suroeste de África, se extiende a lo largo de más de 800.000 kilómetros cuadrados y está formada básicamente por desierto y zonas semi-áridas, con algunos espacios de marisma en el extremo noreste. Aproximadamente el 16,5 % de su superficie son reservas y parques estatales, además de otras 200 reservas de caza privadas.

Se trata de uno de los países más pacíficos y estables a nivel político por lo que es también de los más seguros de visitar. Namibia es una república parlamentaria bicameral desarrollada bajo una constitución democrática. Fue conocida como África del Sudoeste pasando de manos alemanas a sudafricanas hasta que en 1990 obtuvo su independencia. Su nombre viene del desierto del Namib, considerado uno de los más antiguos del mundo y que significa "lugar vasto".

Está dividida en 14 regiones y hace frontera con Angola al norte, Zambia en el noreste, Botswana en el este y Sudáfrica en el sur, además de con el Océano Atlántico en toda su costa oeste. La montaña más alta es el Konigstein, de 2.606 metros de altitud, situada en el macizo de Brandberg.



La población de Namibia se estima en unos 2,3 millones de habitantes, lo que le convierte en el segundo país con menor densidad de población del mundo, menos de 3 habitantes por kilómetro cuadrado, sólo por detrás de Mongolia. Su capital y ciudad más poblada es Windhoek, en el centro del país.

Su diversidad étnica es palpable con multitud de tribus como himbas, herero o san, que aún mantienen en muchos casos su forma de vida tradicional lo que contribuye a la riqueza cultural del país. El inglés es el idioma oficial pero podemos escuchar el afrikaans o el alemán tanto o más que el primero. Además existen muchas otras lenguas y dialectos en las distintas regiones y en función de la tribu. Alrededor del 85 % de la población está alfabetizada, con una de las tasas más altas de África. La religión mayoritaria es el cristianismo  y dentro de ella el protestantismo, con aproximadamente el 70 % de fieles.

La economía se ha basado tradicionalmente en la minería, explotando diamantes y uranio, así como  la pesca, con uno de los mayores caladeros de la zona entorno a Walvis Bay y del que los españoles eramos beneficiarios mayoritarios, aunque ha ido disminuyendo desde los años 70. Actualmente el turismo se ha convertido en el motor del país.


Vuelos


Desde España no hay vuelos directos a Namibia por lo que se pueden usar diferentes vías que cambian según la compañía elegida (Londres, Frankfurt, Johannesburgo...). Los precios varían además bastante según la fecha, siendo más barato los meses de mayo y junio y más caro de julio en adelante. Todas las compañías vuelan a la capital, Windhoek, ya que es el aeropuerto más importante del país. De hecho cuando llegamos, el conductor que nos recogió nos comentaba que ahora que empezaba la temporada alta tenían ya 5 vuelos internacionales diarios!

Nosotros optamos por Qatar Airways porque era la opción que encontramos más económica para la primera quincena de junio. Comprado con 2 meses de antelación y escogiendo los días más económicos con la ayuda del buscador Skyscanner nos costó 510 € por persona, reservando a través de Gotogate que ya habíamos usado para el viaje a Bali y nos había funcionado bien.

El billete era en Economy class lo que incluía comida, bebida y entretenimiento (series, películas, juegos, música...) gratuitos, así como una maleta facturada de hasta 30 kg más el equipaje de mano.






Se trataba de 2 vuelos con escala en Doha, de 7 y 9,5 horas respectivamente. Hay varias conexiones diarias desde Madrid con Qatar Airways y nosotros cogimos la combinación más económica con escala noctura de un par de horas: para la ida salíamos a las 16:45 y llegábamos a Windhoek a las 10:40 del día después y para la vuelta salíamos de allí a las 12:40 y llegábamos a España a las 08:15 de la mañana siguiente.





Para dejar el coche durante esos días en Madrid optamos por el parking de bajo coste Lomcar, que encontramos gracias al buscador Parkvia. Está cerca del aeropuerto, abierto 24 horas con equipo de vigilancia, se tarda apenas 10 minutos en llegar a la terminal, los traslados están incluidos a la T1, T2 y T3 sin esperas (desde éstas se puede coger el bus gratuito a la T4). El trato fue bueno, se pueden dejar o no las llaves del coche y se paga a la vuelta, tras llamarles para que te vengan a buscar una vez recogidas las maletas. Pagamos 55 € por 13 días y quedamos muy contentos.


La experiencia con Qatar airways en general fue buena, la comida no estaba mal y pasaban varias veces a lo largo del trayecto con bebida. Los asientos en Economy class son sencillos, no hay mucho espacio lo que lo hace algo pesado para vuelos tan largos, que además en nuestro caso iban bastante llenos, pero conseguimos descansar algo.





En el segundo vuelo, el más largo y que a la ida es por la noche, nos dieron, además de un pack con antifaz, tapones, calcetines, cepillo de dientes y bálsamo labial, el formulario a rellenar para el acceso a Namibia, que debemos entregar en el mostrador de aduanas al llegar al aeropuerto.



En las pantallas individuales de cada asiento podemos además de entretenernos con películas y series internacionales (algunas en español), música o juegos, seguir el recorrido que hacemos en todo momento y algunos datos como distancia recorrida, hora prevista de llegada o temperatura exterior.




El aeropuerto internacional de Windhoek Hosea Kutako es muy pequeño. Tras pasar el control de aduanas se accede a la sala de recogida de equipajes previo paso por un filtro de seguridad y de ahí a la terminal, la misma para salidas y llegadas. 





Aún así tenemos los servicios básicos: cajero automático (ATM), agencias de alquiler de coches y algunas tiendas de souvenirs. No hay WIFI aunque podemos hacernos con una tarjeta SIM local con llamadas e internet para nuestro móvil en alguna de las tiendas de las 2 compañías del país: MTC o Telecom. Por lo que vimos la primera está más extendida, aunque debemos contar que suele haber bastante gente y nos puede tocar esperar.



El aeropuerto está a unos 40 km al Este de Windhoek así que una vez allí, si hemos alquilado coche lo habitual es que vengan a recogernos, bien incluido en el precio o bien por una cantidad acordada aparte. Sino podemos coger un taxi que nos acerque al centro. Los taxis no llevan la señal luminosa en el techo como en España, se les distingue por unas pegatinas con letras y números en los parabrisas traseros o en la carrocería del coche.


Economía y compras




En Namibia la moneda oficial es el dolar namibio (N$ o NAD), pero también se utiliza el Rand sudafricano (ZAR) de forma equivalente, es decir, 1 NAD = 1 ZAR, ya que fue la moneda en curso legal hasta 1993.



Las monedas van de los 5 céntimos a los 5 dólares y los billetes desde 10 a 200 NAD.

El cambio con el euro en la época de nuestro viaje rondaba 1 NAD = 0,062 €. 





El uso de tarjetas de crédito y débito está más extendido de lo que en principio podríamos pensar y en la mayoría de zonas turísticas podemos valernos de ellas.


Sin embargo, en zonas más inaccesibles o para determinadas cuestiones como propinas a vigilantes, mercadillos o pequeñas consumiciones es necesario dinero en efectivo por lo que conviene llevar algo para estos casos. Nosotros incluso pagamos un par de alojamientos en efectivo ya que no admitían tarjeta.




Para conseguirlo se puede recurrir como siempre a nuestro banco habitual o casas de cambio, tanto en origen como en destino, pero nosotros usamos la opción que hemos encontrado más ventajosa con la experiencia: sacarlo en un cajero en destino con una tarjeta que no cobre comisiones. Además en este caso, al tratarse de una moneda no muy habitual podemos tener dificultades para conseguirla por los medios tradicionales. En cambio en Namibia es fácil encontrar cajeros, están en todas las ciudades y la mayoría de gasolineras.



Gracias a los amigos de Verde por dentro descubrimos la tarjeta Bnext y la conseguimos con 10 € de regalo. Se trata de una tarjeta VISA contactless de prepago. Esto nos da seguridad en cuanto a pagos o si la perdemos ya que la podemos recargar a través de nuestra cuenta habitual o de otra tarjeta únicamente con el dinero que queramos tener disponible (con un mínimo de 25 €).


Se gestiona a través de una App en el móvil y no tiene ningún coste, ni de alta ni de mantenimiento y se puede dar de baja cuando se quiera, no hay permanencia asociada. Y lo más interesante es que se puede sacar dinero de forma gratuita en cualquier cajero del mundo hasta 3 veces al mes, ya que te devuelven las comisiones del banco correspondiente. A partir de ahí se puede seguir sacando dinero pero las comisiones correrían a cuenta nuestra como con cualquier otra tarjeta. Además el cambio de divisa es de los mejores, así que no sentimos que estamos pagando por otro lado.

Existen otras tarjetas similares pero nosotros sólo hemos probado esta y nos ha ido muy bien por lo que la recomendamos totalmente. Quizá el único punto negativo es que no se puede acceder a una web donde revisar tus movimiento o descargarlos, todo se debe hacer a través de la aplicación, pero ésta es bastante sencilla e intuitiva.

La tarjeta de Bnext se puede usar tanto para sacar dinero en cajeros como para compras (online o en tienda física), aunque para nosotros el punto fuerte era el primero ya que para los pagos en moneda extranjera ya habíamos encontrado una tarjeta que funciona muy bien: la tarjeta oro de Wizink.


Esta tarjeta de crédito también es gratuita, no cobra ninguna comisión como puede suceder con otras por el cambio de divisa, y el cambio que aplica es muy bueno. Además ofrece descuentos en comercios adheridos y algo muy útil: tiene un seguro de accidentes y viajes asociado cuando los transportes y alquileres de coches se pagan con ella (con hasta 45.000 € en asistencia sanitaria).





Por otro lado, en cuanto al precio en Namibia de cuestiones básicas como alimentación lo encontramos similar al que tenemos en España. Nosotros comimos sólo un día fuera, habitualmente cocinábamos con el equipo de camping la comida que llevábamos de España o lo que compramos allí en supermercados. No tuvimos problema en pasar latas, comida precocinada y sobres de embutido que nos vinieron muy bien durante la estancia.

Para comprar hay distintas cadenas de supermercados pero quizá la más conocida sea Spar. En muchos de ellos hay mostradores de comida rápida con mesas calefactadas con pollo, patatas, pasta, verdura, etc.
Lo habitual es encontrar supermercados en los pueblos de mayor tamaño y pequeñas tiendas para las necesidades básicas en casi cualquier gasolinera. En los campings de los Parques Nacionales hay pequeñas tiendas de alimentación y productos básicos pero en temporada alta conviene ir pronto porque algunos productos como el pan enseguida se acaban.



El horario comercial se parece mucho al centro europeo, en los restaurantes se come y cena pronto y las tiendas suelen abrir pronto y cerrar sobre las 5 - 6 de la tarde, aunque los grandes supermercados y gasolineras tienen un horario más amplio, abriendo en algunos casos los domingos.

Algunos precios de referencia:
  • Bolsa de patatas fritas: 15 NAD
  • 1 kg manzanas: 35 NAD
  • Botella de zumo: 20 NAD
  • Lata de atún: 18 NAD
  • Botella pequeña de aceite de girasol: 20 NAD
  • Barra de pan: 15 NAD
  • Paquete de macarrones: 15 NAD
  • Bizcocho 500 g: 25 NAD
  • Bolsa 7 tomates: 15 NAD
  • Bandeja pechugas de pollo: 40 NAD
  • Garrafa de agua: 20 NAD

Con las gasolineras también podemos encontrar infinidad de marcas, desde algunas más conocidas como Shell o Total, hasta otras propias de la localidad. El precio de la gasolina puede variar algo de unas a otras aunque no encontramos grandes diferencias, incluso dentro de los Parques Nacionales. Afortunadamente es más barato que en España y durante nuestro viaje rondaba los 13-14 NAD/litro para el diésel, unos 0,80 €/L. Esto nos vino genial puesto que hicimos más de 3.500 km, lo que supuso un gasto de unos 250 €. Si el vehículo tiene doble depósito (double tank) no hay que extrañarse si necesitamos un buen rato para llenarlo, muchas veces los surtidores no funcionan bien, surten muy despacio y hay mucho que llenar.



La gran mayoría de las gasolineras tienen personal atendiendo y de hecho no es raro que salgan a la carretera para animarte a que entres a repostar en ella. En la mayoría es posible pagar con tarjeta, en algunas te acompañan al mostrador o te hacen un pequeño recibo para entregar y en otras te cobra la misma persona que te sirve la gasolina. En muchas gasolineras además te limpian los cristales mientras en espera de una pequeña propina.


En definitiva, Namibia es probablemente de las opciones más económicas para hacer un safari pero esto no nos tiene que llevar a engaños, se trata de un país con un estilo de vida bastante occidentalizado y sólo para llegar allí hay que volar durante casi un día y eso hay que pagarlo. Además el país está creciendo lo que implica que aumenta la oferta de servicios y alojamientos pero también está aumentando la afluencia de turistas lo que en la práctica conlleva una subida de los precios año tras año como hemos comprobado. Así que si se quiere viajar allí cuanto antes mejor ;)

Como siempre intentamos ajustar al máximo el presupuesto y hacer el viaje lo más low cost posible y finalmente el gasto total para los 2 fue el siguiente:



  • Vuelos: 1.000 €
  • Alquiler coche 4x4 con tienda techo 11 días: 750 €
  • Gasolina: 250 €
  • Alojamientos: 350 €
  • Comida: 200 €
  • Entradas y accesos a Parques Nacionales: 100 €




Transporte y Alojamiento


En este caso transporte y alojamiento iban de la mano, ya que al igual que ocurrió en nuestro viaje  por Alaska en autocaravana escogimos llevar la casa a cuestas.



Namibia es un país muy extenso y escasamente poblado lo que implica que la oferta de alojamiento, en especial en algunas zonas, sea bastante limitada. Esto lleva también a un encarecimiento de los precios y a poca variedad para elegir y hace que en muchos casos sólo se pueda escoger entre lodges casi de lujo y campings. En nuestro presupuesto de bajo coste los primeros estaban descartados y para los segundos había que elegir entre coche con tienda de techo o uno normal y llevar la tienda desde España como vimos hacía mucha gente. Esto abarata el alquiler pero nosotros nos sentíamos más seguros con la tienda de techo y era una experiencia que nos apetecía probar.

Lo que sí recomendamos totalmente es alquilar como mínimo un SUV y si es posible 4x4 si se va a circular por pistas, que es lo más probable si se visitan lugares populares como Sesriem o Etosha. Es importante tanto por nuestra comodidad como para poder ir más rápido (cosa que se agradece en distancias largas) así como para reducir en lo posible problemas mecánicos como pinchazos.



Hay multitud de empresas que trabajan en Namibia. Si buscamos sólo vehículo sin tienda de techo podemos recurrir al buscador Rentalcars, nosotros hemos contratado con ellos en varias ocasiones y siempre hemos acabado contentos.

Y si nos decantamos por 4x4 con tienda de techo las opciones también son muy variadas: Namibia 4x4 hire, Caprivi car hire, Camping car hire, Savanna car hire, Bushlore, Britz, Kea Travel... Los precios suelen partir de 1000 NAD/día a lo que normalmente hay que añadir el seguro y otros extras.

Hay gente que vuela a Sudáfrica y alquila allí el coche por cuestión económica pero nosotros, al menos en las fechas que barajamos, no vimos que valiera la pena por la cantidad de kilómetros que había que hacer (en la práctica suponía al menos 2 días más de viaje).

Lo que hicimos para ahorrar fue priorizar el precio dentro de los requisitos mínimos que buscábamos en el coche y escogimos una de las opciones más baratas, Aloe Car hire, con un coste de 990 NAD/día más 60 por el alquiler de la nevera y traslados al aeropuerto y conductor adicional incluidos. Nos recomendaban no contratar seguro a todo riesgo ya que costaba 400 NAD/día y la franquicia era de 32000 NAD, mientras que ésta sólo se usaba en caso de algún desperfecto importante, se deja un bono con los datos de nuestra tarjeta y el importe firmado y si no hay nada se destruye al devolver el coche (los chinazos pequeños en cristales no los contabilizaban).



Sin embargo no recomendamos esta empresa de alquiler. Durante la preparación del viaje habíamos leído algunos comentarios negativos en un blog pero hacían referencia sobre todo al coche y que entraba mucho polvo. Como era la opción más económica, unos amigos habían alquilado con ellos cuando estuvieron en Namibia hace unos años y les fue bien y por mail el trato fue muy cordial nos decantamos por ellos, pero nuestra experiencia dejó bastante que desear. No en cuanto al polvo, en lo que es el habitáculo no nos pareció que entrara más de lo normal, pero sí en cuanto a la gestión y atención recibida una vez allí así como el coche en sí y el equipamiento de camping (no estaba en buen estado con sacos de dormir con agujeros por ejemplo y echamos en falta cosas importantes como una luz).

Los problemas que le vimos fueron otros. Por un lado, pese a haber preguntado en los e-mails específicamente la antigüedad de los coches, nos dijeron que estaban entre 2013 y 2017 y el nuestro parecía más antiguo, además de no llevar refuerzo de defensa o de focos como sí que vimos en vehículos de otras compañías. No pudimos comprobarlo porque no llevaba nada de documentación, cosa que tampoco nos pareció buena idea de cara a problemas técnicos o controles policiales.
Además la mayoría de las puertas no se aguantaban abiertas y el coche contaba con un sistema de alarma (del cual no nos hablaron y tuvimos que descubrir sobre la marcha) que pitaba bastante fuerte cada vez que lo abríamos o cerrábamos con el mando, lo que era muy incómodo de noche en los campamentos. La única forma de que no sonara era cerrar las puertas una a una manualmente (salvo la del copiloto que había que cerrarla desde otra).
Por otro lado, el maletero no estaba bien aislado y se nos rompieron varias garrafas de agua, probablemente por el roce con la arena/polvo que entraba. Además las cosas iban en cajas sin mucho orden lo que limitaba el espacio y teníamos que llevar todo nuestro equipaje en los asientos traseros. Nos insistieron que no dejáramos mochilas a la vista, pero en cambio según ellos maletas no robaban...



Y lo que más trastorno nos causó, pese a haber intercambiado varios e-mail durante el proceso de reserva, no nos informaron que el día de recogida tendríamos que estar allí casi 3 horas leyendo el contrato y recibiendo explicaciones sobre el coche, lo que implicó que ese día no llegáramos al alojamiento que teníamos reservado porque no estaba permitido conducir de noche (y ciertamente no es muy seguro por el estado de las pistas y por si aparecen animales).
Tampoco nos habían informado que había que devolver el coche limpio ya que de no hacerlo debíamos pagarles 200 NAD o que el incumplimiento del contrato suponía una penalización de 100.000 NAD! (alrededor de 6.000 €). Esto quizá no parezca relevante pero lo es cuando entre sus clausulas hay "pequeños" detalles como no poder superar los límites de velocidad que ellos establecen por debajo de los que marca la ley: 100 km/h en carreteras asfaltadas y 60 km/h en pistas de gravilla y que dicen registrar en teoría por si tienes un accidente. Es cierto que en muchas ocasiones no conviene rebasar esos límites por nuestro propio bien y el del coche, pero el hecho de que te puedan cobrar 6000 € por superarlos, además de la consabida multa de velocidad, nos pareció totalmente desproporcionado y creemos que al menos se debería avisar antes de reservar el vehículo por si no estás interesado, ya que una vez allí no hay muchas opciones. Deberían enviar el contrato antes de la reserva para ahorrarnos la hora de lectura allí y alquilar conociendo todas las condiciones. No sabemos si es algo general de todas las empresas de alquiler pero igual conviene preguntarlo antes de reservar.



A esto hay que añadir que salimos de allí temblando, ya que durante la hora que estuvimos leyendo el contrato punto por punto nos insistieron en todas las calamidades que nos podían pasar (incluyendo literalmente la presencia de hombres con cuchillos por las noches ¿?¿?) y recién llegado a un país desconocido es probablemente lo que menos necesitas. Menos mal que nos lo tomamos con humor y el resto del viaje nos reíamos cada vez que pensábamos en los hombres con cuchillos...



Y como colofón, cuando de hecho sí que tuvimos un problema, una avería con el coche que nos dejó casi sin frenos, la asistencia dejó bastante que desear. Tuvimos que insistir nosotros, con llamadas y mensajes de WhatApp (te requieren que te compres una tarjeta SIM namibia ya que no admiten llamadas de teléfonos extranjeros), llevarlo al taller de un hombre al que también tuvimos que llamar nosotros (lo que nos supuso más de 2 horas de retraso) y en ningún momento nos ofrecieron vehículo de repuesto ni ninguna otra ayuda. Aunque por lo menos al final no tuvimos que pagar nada, que visto lo visto ya lo dábamos por hecho.


No sabemos cómo funcionan otras empresas de alquiler, pero por todo esto (perdón por el rollo pero nos gusta contar tanto las cosas buenas como las malas), creemos que conviene mirar otras opciones aunque suponga gastar un poco más de dinero, ya que al fin y al cabo el coche es, además de tu medio de transporte, tu casa durante todo el tiempo que estás allí. Tampoco vimos mal la opción de un SUV con tienda de campaña normal y es una forma de ahorrar dinero, aunque depende de lo sensible que se sea a dormir en el suelo, ya que aunque ningún león nos vaya a atacar sí que es habitual que haya insectos u otros pequeños animales como ratones o escorpiones en los alrededores (incluso chacales en algún camping de Etosha).


En cuanto a la equipación del coche, que suponemos similar a la de otras compañías, contaba con aire acondicionado, radio-cd y usb,  2 ruedas de repuesto, pala para posibles atascos, bidón de gasolina vacío, garrafa de agua, cuerda, compresor para inflar las ruedas y doble depósito de gasolina con más de 1200 km de autonomía.




Como equipamiento de camping: tienda de techo con colchoneta, sacos de dormir, una sábana y almohadas, mesa y sillas plegables, bombona de gas, parrilla para barbacoa, cubiertos y utensilios de cocina, platos, cuencos, tazas y vasos, tabla de cortar, cazuelas y sartenes...




La bombona de gas para cocinar se puede rellenar en gasolineras pero es bastante grande y nosotros no la gastamos en los 10 días que estuvimos.
Tuvimos que comprar otras cosas necesarias que no venían incluidas como cerillas, trapo de cocina, bolsas de basura, jabón y estropajo o papel de cocina, pero no hace falta llevarlo de casa, se puede encontrar allí en cualquier supermercado y no es más caro que aquí.



Durante la instrucción nos enseñan todo el material, el montaje de la tienda de techo, el inflado y desinflado de ruedas y el uso del 4x4, aunque nosotros ya los habíamos conducido.

Una recomendación general respecto a la gasolina es que conviene no apurar el depósito ya que podemos encontrar muchos kilómetros sin gasolinera, aunque es cierto que nosotros no tuvimos ningún problema, cada vez hay más gasolineras y si se lleva doble depósito lo raro es quedarse sin ella.

También se debe prestar especial atención durante la conducción, más complicada que en Europa. De hecho la principal causa de fallecimiento de turistas en Namibia son los accidentes de tráfico. Esto se debe a varios factores:

  • Se conduce por la izquierda y es normal necesitar un tiempo de adaptación, en especial en las ciudades. En nuestro caso era la primera vez y de haberlo sabido no habríamos hecho planes para el primer día para poder ir más tranquilos. 
  • Las carreteras asfaltadas son estrechas y sin arcén y es habitual encontrar animales en las inmediaciones, desde salvajes como facoqueros hasta domésticos como cabras o vacas, que se pueden cruzar de repente, en especial por la noche. Vimos varios pastores con banderas rojas junto a la carretera avisando.
  • Es relativamente frecuente sufrir pinchazos, más si se circula a velocidades altas. Nosotros no tuvimos ninguno porque fuimos bastante despacio y con precaución pero vimos varias personas cambiando ruedas y muchos neumáticos reventados en las orillas.
  • Las pistas de gravilla o gravel road son las más numerosas y hay que transitar por ellas para llegar a varios lugares turísticos. Hay tramos en bastante mal estado, con agujeros o resbaladizas y otros que parecen mejores en los que no hay que confiarse, aunque el límite sea en ocasiones de 100 km/h, conviene reducir la velocidad. A nosotros se nos grabó por desgracia cuando nos encontramos el tercer día una pareja de turistas cuyo coche se había salido de la carretera (de gravilla) y había volcado. Ellos estaban bien pero el coche era de alquiler y estaba destrozado.
  • Por lo que vimos, es bastante común incumplir las normas de tráfico, en particular los límites de velocidad, lo que supone un peligro también de cara a lo que nos podemos encontrar.

Según sus características las carreteras comienzan por una letra diferente, aunque hay que tener en cuenta que no siempre se cumple de forma estricta:
  • Carreteras tipo B: son las principales, que unen algunas de las grandes ciudades y están asfaltadas (tar road). La velocidad máxima permitida en estas carreteras es de 120 km/h. Son las que más tráfico tienen sin ser excesivo (comparado con Europa).
  • Carreteras tipo C: se trata de pistas de tierra o grava (gravel road), en general anchas y en buen estado pero podemos encontrar baches o cambios de rasante inesperados. La velocidad máxima depende de la carretera, pero suele estar entre 80 y 100 km/h. Cada vez están asfaltando más y podemos encontrar tramos que ya lo están o por ejemplo la C33 que lo está en su totalidad.
  • Carreteras tipo D: son pistas también de grava, más sencillas y menos cuidadas, aunque en ocasiones no difieren mucho de las tipo C. La diferencia en teoría es que son reacondicionadas con menor frecuencia (es normal ver máquinas trabajando retirando piedras o aplanando la superficie) y en algunos casos cruzan pequeños ríos (en época de lluvias). La velocidad máxima permitida es la misma que en las C (80 – 100 km/h) y el tráfico es muy escaso.
  • Hay otras carreteras con tramos de sal como cerca de la costa, en la zona de Walvis Bay y la Skeleton Coast, aunque cada vez se asfaltan más tramos. Hay que tener cuidado porque las de sal pueden ser muy resbaladizo si hay humedad, conviene reducir la velocidad y conducir con precaución. 

En muchas de las carreteras pero sobre todo en las principales encontraremos de vez en cuando mesas de hormigón en la orilla para parar a descansar o a comer aunque por desgracia muchas no tienen sombra. 

El uso del cinturón de seguridad es obligatorio tanto en pistas como carreteras asfaltadas y se recomienda también llevar agua suficiente y un bidón con gasolina en caso de ir a zonas más remotas. Hablar por el móvil está prohibido y la tasa de alcohol permitida es muy baja, mejor no beber nada si se va a conducir. Las luces no son obligatorias pero es mejor llevarlas para tener más visibilidad (salvo en Etosha donde pueden molestar a los animales, nos riñeron por ello).

En las entradas a los pueblos podemos encontrar radares (son unas cajas amarillas) y lo peor son los problemas que puedan luego traer con la empresa de alquiler.

También es recomendable llevar puertas y ventanillas cerradas en las ciudades así como no caminar solos de noche para evitar robos. 

Respecto al GPS, suele ser un extra en los alquileres de vehículos. Nosotros usamos Google maps y la aplicación Maps.me y nos fue bien. En ambos casos se pueden descargar antes los mapas y usarlos sin conexión.

En cuanto a los alojamientos, en los Parques Nacionales está prohibida la acampada libre y hay que utilizar los campings estatales disponibles. En el resto del país no se recomienda y tampoco es sencillo, ya que a ambos lados de la carretera suele haber vallas rodeando las fincas.

Nosotros nos alojamos en camping todas las noches salvo la que pasamos en Swakopmund, que nos quedamos en un apartamento reservado a través de Booking:




Todos los alojamientos, salvo el de la zona de Twyfelfontein, los llevábamos reservados. En Namibia reservado significa pagado en el 90 % de los casos y creemos que esto fue un error porque te limita demasiado. Salvo en temporada muy alta y zonas muy demandadas como los Parques Nacionales (Etosha, Namib, Fish river canyon...) lo normal es no tener problemas para encontrar alojamiento, de hecho estuvimos en algunos campings casi solos. Lo único que puede ocurrir es que haya que dar un poco más de vueltas buscando o que sea algo más caro de lo deseado pero es mejor para poder organizarse sobre la marcha y no estar obligado a llegar a un sitio determinado. Las distancias allí suelen llevar más tiempo de lo esperado y podemos arriesgarnos a tener que conducir de noche para llegar a destino (en invierno anochece pronto). Nosotros casi todos los días llegábamos justo poniéndose el sol y las etapas a menudo eran menos de 400 km.


Información y guías


En esta ocasión casi toda la información para preparar el viaje la obtuvimos de otros blogs, ya que sólo encontramos una guía de viaje sobre Namibia, la guía de Namibia y Botsuana de Lonely Planet.




En la web de turismo del país, Namibiatourism, podemos conseguir también mucha información e incluso descargarnos algunos de sus folletos.









Entre los blogs que más nos gustaron y nos ayudaron a preparar el viaje destacamos los siguientes:
  • Con botas y mochila15 días en Namibia y Bostwana en tienda de campaña en junio de 2018, los más recientes
  • En el mundo perdido10 días en febrero de 2017 en 4x4 con tienda de techo, de los pocos que vimos que viajaban fuera de temporada alta
  • Vipavi: 23 días por libre en 2016 entre Namibia y Botswana
  • Nomad-as: 18 días en un viaje low cost en un Ford fiesta en 2014, algunos artículos son inglés pero tienen información útil y curiosa
  • De mayor quiero ser mochilera13 días por Namibia en 4x4 con tienda en techo en septiembre de 2017
  • Preparar maletas16 días por Namibia, Bostwana y Sudáfrica (desde Johannesburgo) en un turismo en el verano de 2017
  • Con arena en la mochila26 días en 4x4 con tienda en octubre 2010 en Namibia, Bostwana y Sudáfrica
  • My family passport1 mes recorriendo con niños Sudáfrica y Namibia por libre en SUV en agosto 2015


Una vez allí conviene hacerse con un mapa de carreteras, aunque se use GPS, ya que son muy útiles para ver a mayor distancia y planificar los días y rutas. Además suelen incluir el tipo de carretera, si es asfaltada o gravel. Nosotros llevábamos uno que nos habían prestado unos amigos y en el alojamiento de Swakopmund nos dieron otro junto a algunos folletos de Namibia. Suelen ser gratuitos y se consiguen en Oficinas de turismo o gasolineras.




También conviene hacerse con un mapa de Etosha y sus charcas. A nosotros nos habían dejado uno junto y una guía muy completa de los animales que se podían encontrar en cada una de ellas con sus características.



Por desgracia estos ya no se venden en la actualidad, en su lugar venden un mapa similar por 50 NAD pero no la guía, o nosotros al menos no fuimos capaces de encontrarlos y preguntamos en las tiendas de los campamentos de Etosha.




Qué llevar (documentación, sanidad, etc)



Dentro de la documentación destacaríamos lo siguiente:
  • Pasaporte que no caduque antes de 6 meses de la fecha de salida de Namibia. Para estancias turísticas de menos de 90 días con el pasaporte y un formulario que nos darán en el avión o al llegar allí (y otro a la vuelta) es suficiente. Para otros casos se debe solicitar con antelación un visado en la Embajada de Namibia en París. Además si se viaja con niños hay que cumplir otros requisitos (más info en la web del Ministerio de Asuntos exteriores)
  • Carnet de conducir internacional: tiene validez de 1 año y se tramita en cualquier oficina de la DGT rellenando un formulario, aportando una fotografía de carnet, el DNI o pasaporte, fotocopia del carnet de conducir y pagando la tasa de 10,30 € (más info aquí). Hay que llevarlo junto con el carnet de conducir de nuestro país, ambos son necesarios.
  • Seguro médico. Importante en general pero fundamental para viajar fuera de Europa. Hay multitud de opciones: IATI SegurosIntermundialColumbus direct... En algunos casos las tarjetas de crédito llevan también asociado un seguro de viajes y accidentes que cubren los imprevistos si se paga el viaje con ellas (vuelos, transporte público, coche de alquiler...). Nosotros fue lo que usamos, el de la tarjeta Wizink Oro con hasta 45.000 € de cobertura médica y 100.000 € en caso de defunción para titular y acompañantes.
  • Fotocopias de DNI, pasaporte y carnet de conducir en distinto lugar del equipaje que los originales por si los perdiésemos o sufriésemos un robo
  • Justificante reserva de los alojamientos, especialmente los de los Parques nacionales ya que nos los pidieron para el permiso y el check-in.

Otros objetos que nos pueden ser útiles y no conviene dejar fuera de nuestra maleta son:
  • repelente de mosquitos (nosotros no encontramos demasiados pero según la época en que viajemos puede ser fundamental, en especial en ciertas zonas del norte)
  • ropa de abrigo si nuestro viaje es en nuestra primavera-verano que se corresponde con el invierno de allí. Es estación seca y no tendremos lluvias casi seguro, por el día la temperatura ronda los 20-25 ºC pero por la noche en el interior cae en picado y podemos necesitar alguna manta o plumífero, sobre todo si vamos a estar al aire libre viendo el atardecer/amanecer o fauna salvaje
  • protector solar, gorro y gafas de sol, en especial si vamos a pasar tiempo fuera durante el día
  • biodraminas para el mareo si se cogen barcos o avionetas
  • prismáticos para avistar fauna y cámara con baterías y cargador
  • chanclas para las duchas
  • mechero/cerillas y navaja para cocinar y linterna (o más práctico frontal) para las noches en los camping
  • adaptadores de enchufe especiales para Sudáfrica/Namibia de 3 clavijas, aunque lo mejor es comprarlos directamente allí al llegar, más baratos en supermercados. También se puede llevar adaptador de mechero para ir cargando en el coche.

En cuanto a Sanidad no es obligatoria ninguna vacuna, tan sólo se debe presentar el certificado de vacunación contra la fiebre amarilla si se viaja desde países con riesgo de transmisión de esta enfermedad (ni España ni Qatar lo son).

Aún así se recomiendan las habituales: tétanos, difteria, hepatitis A y B y fiebre tifoidea. Algunas ya las tenemos por estar incluidas en el calendario de vacunación y otras se transmiten por el agua o ciertos alimentos por lo que es importante beber siempre agua embotellada, rechazar los hielos y lavar bien la fruta y verdura antes de consumirla, no sólo por estas enfermedades sino para evitar posibles diarreas. También es alta la tasa de infecciones por VIH, por lo que se recomiendan especiales precauciones en este sentido.

En cuanto a la malaria, no hay vacuna. Se transmite por un mosquito pero la presencia de éstos es muy baja en el invierno namibio por ser la estación seca, especialmente de Etosha hacia el sur. Lo que se suele suministrar es profilaxis como el conocido Malarone, pero no la previene (de hecho es lo mismo que se usa para su tratamiento) y puede tener efectos secundarios, de hecho hay gente que la tiene que dejar de tomar. 

De todas formas en estos casos siempre conviene acudir a un Centro de Vacunación Internacional para informarse (según la ciudad conviene pedir cita con antelación de un par de meses). Podemos encontrar más información en la web del Ministerio de Sanidad.



Otros datos de interés


  • Prefijo telefónico del País: +264 
  • Teléfonos de interés: 
    • Teléfono de emergencia consular (24/7): +264 (0) 81 128 0571 
    • Atención a Accidentes de las autoridades namibias: 0819682 (gratuito, pero válido solo para llamadas a través de operadores namibios) o +264 61 289 7000.
    • Embajada de España en Windhoek: +264 (0) 61 22 30 66
  • Idioma: inglés como oficial pero se habla también mucho alemán y afrikaans
  • Hora: En general no hay diferencia horaria con España (tienen horario GMT+1 en invierno y GMT+2 en verano) salvo en los periodos entre cambios de hora, ya que allí éstos los realizan los primeros domingos de abril y septiembre. Se pueden consultar las horas de sol por localidades y fechas en la web Time and date. En invierno el día suele durar 10-11 horas, anocheciendo entorno a las 18:30. Non son tantas horas de luz y conviene tenerlo en cuenta para la planificación del recorrido y llegar a los alojamientos antes de que se haga de noche. 
  • Electricidad: 220 V, enchufes de 3 clavijas tipo D y M igual que en Sudáfrica, no suelen estar incluidos en los multiadaptadores. Los podemos encontrar en supermercados y gasolineras (más baratos que en el aeropuerto) por unos 35 NAD con doble entrada.
  • En cuanto a Internet es dificil encontrar WIFI gratuito incluso en algunos alojamientos. En ocasiones lo tendremos de pago, como en los campings de los Parques nacionales, con opciones de bonos (300 Mb por 50 NAD). Para tenerlo es preferible comprar una tarjeta SIM local con la que además hacer llamadas si tuviésemos cualquier percance. En Namibia hay 2 compañías de telecomunicaciones: MTC o Telecom. Nosotros nos decantamos por la primera porque al parecer tenía cobertura en más áreas del país, aunque siempre teniendo en cuenta que habrá zonas que no estén cubiertas. No hay que registrarse y las tarjetas cuestan unos 10 NAD. Para tener datos y llamadas hay que comprar aparte bonos (desde 40 NAD) que caducan a los 7 días pero se pueden encontrar fácilmente en gasolineras o supermercados.

  • Como souvenirs típicos podemos encontrar muñecas hechas por las mujeres de distintas tribus (de madera o de trapo con vestiduras típicas) que rondan los 200 NAD o llaveros o imanes de semilla de macalani, un tipo de palmera que los namibios tallan a mano dibujando animales típicos del país o escribiendo tu nombre. Estos recuerdos son fáciles de encontrar en mercadillos o en tenderetes a la orilla de la carretera en algunas zonas, aunque lo normal en estos casos es regatear.
  • Para comer las barbacoas están muy extendidas, en casi todos los campings hay para hacer fuego en cada parcela y venden madera por 2 ó 3 €.
  • El biltong es una carne seca laminada que se come de forma muy habitual por allí aunque su origen es sudafricano, mezcla de distintas carnes de caza, desde avestruz o vaca hasta orix y se le añaden distintas especias. 

  • Hay que tener cuidado con los equipos electrónicos en el desierto, especialmente cámaras de fotos. En la mía entró arena en el objetivo y dejó de enfocar aunque afortunadamente pudimos arreglarlo fácilmente limpiándolo. 
  • En cuanto a los animales, nunca ponerse en el camino de un elefante, puede ser peligroso. También dicen que si mueven sus orejas constantemente es señal de que están alterados y se recomienda parar el motor y esperar a que el animal se calme.
  • Es normal ver chacales en los camping en busca de comida,,sobre todo por las noches. No hacen nada pero no hay que darles comida.


Enlaces útiles


Algunas webs que pueden ser útiles, tanto durante los preparativos como una vez allí sobre el terreno: 

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